
Cuando hablamos de la prusianización del Ejército chileno, lo primero que salta a la mente es el nombre del oficial alemán Emilio Körner y sus veinticinco años en Chile. La historia cuenta que el gobierno chileno de esa época, impresionado por el desempeño del Imperio Alemán durante la guerra franco-prusiana (1870-1871), vio en las fuerzas alemanas un buen modelo a seguir para modernizar a nuestro Ejército.
A solicitud del presidente chileno Domingo Santa María, el oficial alemán Körner llegó a Chile en 1885 en comisión de servicio para instituir la doctrina del Ejército Imperial Alemán en los militares nacionales. Para la mayoría de las personas, la historia termina ahí, en 1910, cuando Körner regresa a Berlín tras cumplir su cometido.
Sin embargo, para el coronel de Ejército Mauricio Ibarra Zoellner, la historia es más compleja, más extensa y más rica de lo que creemos. Ibarra cursa actualmente el programa de Doctorado en Historia de la Universidad San Sebastián y se encuentra desarrollando el proyecto de tesis “La influencia militar alemana en el Ejército de Chile, experiencias e implicancias (1885-1942)”, trabajo que se propone hacer una revisión histórica más allá del legado de Körner y adentrarse en los detalles de la colaboración militar chileno-germana hasta bien entrada la II Guerra Mundial.
“Mucho se ha escrito de lo ocurrido entre 1885 y 1910, pero la influencia prusiana no termina con Emilio Körner”, señala.
Después de revisar numerosos volúmenes procedentes de los archivos del Ejército de Chile, la Subsecretaría de Fuerzas Armadas, el Ministerio de Relaciones Exteriores y otros registros oficiales de la época, Ibarra iniciará una nueva etapa en su proyecto de investigación, dado que a partir de enero 2023 comenzará una pasantía en la Universidad de Pécs (Hungría) y en el Instituto de Estudios Ibero-Americanos de Berlín (Ibero-Amerikanisches Institut PreuBischer Kulturbesitz).
El doctorante sostiene que, tras el final de la I Guerra Mundial, la colaboración entre Chile y Alemania se extendió mucho más. De hecho, en sus indagaciones ha podido concluir que a partir de 1926 se produce un importante peak de militares chilenos en Alemania, con un intercambio aún mayor que en la época de Körner. “En total, en el periodo en estudio (1885-1942) he podido levantar hasta 250 comisiones de servicio chilenas a ese país; esto es un reflejo del excelente estado de las relaciones entre ambos países, aún con los germanos derrotados tras la I Guerra Mundial”.
Por otro lado, y a pesar de las restricciones impuestas por el Tratado de Versalles en 1919 (que obligó a los alemanes a asumir los costos de la derrota y a iniciar el desarme de su ejército), la colaboración militar entre Chile y Alemania continuó inalterada. “El Tratado de Versalles establecía que Alemania no podía recibir ni enviar instructores alemanes, y dentro de los archivos encontré información y fotografías de todo lo contrario, donde todo el proceso de intercambio continuó, pero en forma secreta”, sostiene Ibarra.
En 1929, la oficialidad alemana, encabezada por el comandante en jefe alemán Wilhem Heye, visita Chile y Argentina. En Chile, donde participa en maniobras militares en la región del Maule, la invitación fue cursada por el presidente Carlos Ibáñez del Campo a instancias del Inspector General del Ejército (actual Comandante en Jefe del Ejército) de ese entonces, general Francisco Javier Díaz Valderrama: oficial chileno que conoció en 1907 mientras éste realizaba una pasantía como teniente en Alemania en la misma unidad regimentaría de Heye. “Eso demuestra que existían relaciones de amistad que perduraron en el tiempo tanto entre los militares y entre ambos países, ya que 20 años después de haberse conocido vuelven a encontrarse en Chile, pero en ese momento como comandantes en jefe de sus ejércitos”.
Posteriormente, a partir de 1942 y en plena guerra, Chile comienza a distanciarse de Alemania e inicia una nueva etapa de su devenir histórico, al estrechar sus relaciones con Estados Unidos.
Mauricio Ibarra Zoellner es coronel del Ejército de Chile y candidato a Doctor en Historia por la Universidad San Sebastián. Es del arma de artillería, cuenta con una especialización de Oficial de Estado Mayor y entre sus destinaciones destacó su paso por la 3° Brigada Acorazada “La Concepción”- Grupo de artillería N°5 (Antofagasta) y la 2° Brigada Acorazada “Cazadores” (Pozo Almonte).
Relata que su abuelo combatió en la I Guerra Mundial y su bisabuelo participó en la guerra franco-prusiana, cosa que lo motivó a investigar sobre la historia del ejército alemán y sus relaciones con Chile. Desde el año 2000 ha ejercido la docencia de pre y posgrado, donde ha sido profesor de la Escuela Militar, Escuela de Suboficiales del Ejército y de la Academia de Guerra. También realizó clases en el Diplomado de Corresponsales de Guerra impartido por la Academia de Guerra del Ejército. En el año 2019 ingresó al programa de Doctorado en Historia en la Universidad San Sebastián, y ha publicado diversos textos académicos en revistas militares y universitarias.