Alejandro Gómez, coordinador del Centro de Estudios Ciudadanos y líder del programa Territorial Hito Más Ciudadanos Conectados, plantea que único camino para la resolución de conflictos, debe ser la paz, desechando todo acto violento.
El Derecho, como un conjunto de normas jurídicas obligatorias que tienen por objetivo mandar, prohibir o permitir determinadas conductas, abarca casi todos los aspectos de la vida de las personas como individuos y como miembros de la sociedad. El Derecho regula la vida las personas desde el nacimiento hasta la muerte y su objetivo es resolver los conflictos humanos por medios pacíficos.
Todos los conflictos se parecen en cuanto a la génesis, desarrollo y forma de resolverlos. Pero, ¿qué es el conflicto? Podemos definirlo como una confrontación de intereses, crisis, disputa, problema de relación o convivencia. Son hechos en los que dos o más personas tienen un desacuerdo, ya que sus posiciones, intereses, deseos, necesidades o valores son disimiles o, por lo menos, eso perciben o creen, ya que, incluso, la tensión o contradicción puede tener su origen en lo que las personas interpretan, lo que es influido por razones que no tienen que ver con un conocimiento determinado, sino con las circunstancias, percepciones y expectativas en que están viviendo y con que se relacionan las personas.

El sistema más eficaz, duradero y rápido para la mantención de la paz consiste en modificar el planteamiento mismo del conflicto, las causas que lo originan y las condiciones que permiten su desarrollo.
El secreto es tener conciencia de que el conflicto es normal en la vida en sociedad. Cada uno de nosotros es único e irrepetible y esa distinción hace que nuestros pensamientos, deseos y sentimientos sean exclusivos, pudiendo entrar en pugna con los de otro. La tolerancia del pensamiento opuesto es la clave para tener una sana convivencia entre los diferentes actores de la sociedad.
El conflicto, como objeto de estudio, no es exclusivo del Derecho, sino que, compete a diversas disciplinas, como la arquitectura, la medicina, la psicología, la psiquiatría, etc., por lo que estamos en presencia de un fenómeno que debe ser abordado de manera interdisciplinar. El sistema más eficaz, duradero y rápido para la mantención de la paz consiste en modificar el planteamiento mismo del conflicto, las causas que lo originan y las condiciones que permiten su desarrollo.
En la resolución de conflictos hay dos caminos posibles; el camino de la violencia y el de la paz. Tenemos numerosos ejemplos en la historia de la humanidad que por medio de ambos caminos se pueden resolver los conflictos humanos, pero solo uno de ellos se logra mediante la violencia, el sufrimiento y pérdida de vidas. Realmente el único camino debe ser la paz, desechando todo acto violento, que no hace otra cosa que traer sufrimiento y ruptura de las relaciones humanas.
En el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Convivencia en Paz, este 16 de mayo, debemos hacer esfuerzos desde todos los frentes, Universidades, Colegios, Estado, política, religión, ciudadanía, para resignificar el conflicto en un sentido positivo, verlo como una oportunidad de crecer, de generar acuerdos mediante el diálogo y la tolerancia, único camino de paz.
El Programa Territorial Hito Más Ciudadanos Conectados que desarrollamos en la Universidad San Sebastián, pretende ser un aporte y oportunidad para generar mayores espacios de diálogo y vínculos más sistemáticos entre los distintos enfoques sobre las aproximaciones a la ciudadanía, la formación para una vida en común y la habilitación para integrarse adecuadamente al sistema político.
La Educación Ciudadana ha sufrido un importante cambio de visión en tres niveles: temático, cuantitativo y formativo. Primero, hoy la educación en torno a la ciudadanía no solo se limita a la institucionalidad (educación cívica), sino que abarca problemas actuales de la sociedad, como la pobreza o la contaminación, por lo que tiene una característica multi o interdisciplinar y, también, abarca el desarrollo de competencias en la ciudadanía para resolver conflictos humanos.
Segundo, la Educación Ciudadana debe estar presente en todas las etapas de la vida de las personas, desde la primera infancia hasta la época de adulto mayor.
Y, tercero, la Educación Ciudadana ya no está orientada únicamente a la adquisición de conocimientos, sino también al desarrollo de habilidades y actitudes en ambientes y prácticas con predominio de relaciones participativas y democráticas.
Esta visión integral de la Educación Ciudadana, enfocada no solo en la adquisición de conocimientos, sino que también en un nivel socioemocional y conductual busca generar cambios positivos en la manera de relacionarse entre los distintos actores de la sociedad, en un ambiente de tolerancia y respeto, en el que las personas sean las protagonistas del desarrollo de las sociedades por medios de la participación ciudadana.
Alejandro Gómez Sotomayor
Coordinador del Centro de Educación Ciudadana
Líder del PTH Más Ciudadanos Conectados
Universidad San Sebastián