Delitos asociados al crimen organizado aumentaron 44,9% en tres años

El Indicador Nacional de Crimen Organizado muestra que en 2025 se registraron 94.874 delitos asociados a este fenómeno criminal, un 9,9% más que el año anterior. El mayor crecimiento se observó en los delitos vinculados a corrupción, que aumentaron 62,9%. En el detalle por zonas, una de cada cuatro comunas del país se ubica en un nivel crítico de exposición.

El crimen organizado continúa expandiendo su presencia en Chile y adquiriendo nuevas formas de operación. Así lo evidencia la tercera versión del Indicador Nacional de Crimen Organizado, elaborado por el Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián (CESCRO-USS), que revela un aumento acumulado de 44,9% en los delitos asociados a este fenómeno entre 2022 y 2025.

El estudio, presentado en el marco del Foro Internacional de Crimen Organizado “Seguridad, Justicia y Cooperación frente a una Amenaza Global”, realizado en el campus Bellavista de la USS, analiza la evolución de los delitos ingresados al Ministerio Público durante los últimos cuatro años y muestra que durante 2025 se registraron 94.874 delitos asociados al crimen organizado, cifra que representa un incremento de 9,9% respecto de 2024.

La tasa nacional alcanzó 656,4 delitos por cada 100 mil habitantes, equivalente a más de 260 delitos asociados al crimen organizado registrados diariamente durante 2025.

Corrupción y organizaciones criminales: las dimensiones que más crecen

El informe detalla que los principales mercados ilícitos en el país siguen concentrándose en el narcotráfico y el tráfico ilegal de armas. Durante 2025, la dimensión de drogas anotó la mayor prevalencia, con una tasa de 240,6 delitos por cada 100 mil habitantes, seguida de cerca por los delitos vinculados a armas, con una tasa de 179,5 casos por cada 100 mil habitantes.

No obstante, las variaciones anuales más significativas entre 2024 y 2025 se concentraron en áreas estratégicas: corrupción (+62,9%) y organizaciones criminales (+27,0%), esta última dimensión incluye delitos como asociación ilícita, asociación delictiva y lavado de activos. La presencia de otros delitos organizados también mostró un incremento de 26,4%, categoría a la que corresponden ilícitos como la trata de personas y el tráfico de migrantes.

En contraste, las dimensiones asociadas a armas y violencia registraron leves disminuciones durante el mismo período, con variaciones de 2,8% y 2,0% menos, respectivamente.

Para Luis Toledo, director del CESCRO-USS, las cifras muestran una transformación en la capacidad operativa de estas organizaciones. “Nos enfrentamos a redes delictivas con una alta capacidad de profesionalización y adaptación constante, cuyos alcances no se han logrado contener. Si bien el narcotráfico y las armas estructuran la base de la operación en Chile, el agresivo aumento de la dimensión de corrupción enciende una alarma prioritaria, porque evidencia intentos de penetración institucional para asegurar la impunidad de sus negocios”, señala.

El crimen organizado se concentra en territorios urbanos y estratégicos

El análisis territorial revela que el crimen organizado presenta una distribución desigual en el país. En términos absolutos, la Región Metropolitana presenta la mayor afectación, con el promedio comunal más alto de frecuencia ponderada (97,4 delitos). A nivel comunal, las cifras más elevadas corresponden a Santiago (508,9), Arica (265,9) y Antofagasta (249,5).

Sin embargo, al ajustar los datos por población, el escenario cambia y la mayor afectación se desplaza hacia las zonas fronterizas de la Macrozona Norte. Durante 2025, las tasas más altas a nivel nacional se registraron en Tarapacá, con 983,3 delitos por cada 100 mil habitantes; Arica y Parinacota, con 393,3; y Antofagasta, con 257,6.

Una de cada cuatro comunas presenta un perfil crítico frente al crimen organizado

El indicador identifica 85 comunas con niveles críticos de crimen organizado, equivalentes al 24,6% del total nacional. Es decir, una de cada cuatro comunas del país presenta un perfil de alta afectación frente a este fenómeno.

Estas comunas son principalmente las de zonas con alta densidad urbana y relevancia estratégica: la Región Metropolitana reúne 35 comunas críticas (40%), seguida por la Macrozona Norte, con 22 comunas (26%); la Macrozona Centro, con 17 comunas (20%); y la Macrozona Sur y Austral, con 12 comunas (14%).

“Estas comunas presentan un perfil marcadamente urbano, reuniendo capitales regionales y centros urbanos estratégicos, donde la densidad poblacional, la conectividad, la actividad económica y la disponibilidad de mercados ilícitos generan condiciones propicias para la concentración de delitos asociados al crimen organizado”, explica Luis Toledo, director de CESCRO-USS.

Revisa el informe completo y accede a la plataforma interactiva que permite visualizar gráfica y geográficamente la presencia de delitos asociados a este fenómeno a nivel regional, provincial y comunal.

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