La noche del sábado los relojes deben atrasarse en 60 minutos, comenzando el horario de invierno 2022. Y aunque el cambio de hora suele ser automático, nunca está de más revisar los aparatos tecnológicos para evitar posibles desajustes.

Este fin de semana Chile entra en “modo invierno”. La medianoche del sábado los relojes deben atrasarse en una hora, dando la bienvenida al período invernal que regirá hasta la primera semana de septiembre. Y en un mundo interconectado y a contra reloj, vale la pena revisar nuestros dispositivos móviles y las aplicaciones de mayor uso para corroborar que todo funcione de manera correcta.
Mauricio Hidalgo, director de Ingeniería Civil Informática de la Universidad San Sebastián repasa los puntos claves que no puedes pasar por alto:
El cambio de hora deberá realizarse desde Arica y Parinacota hasta la región de Aysén. Magallanes y la Antártica Chilena cuenta con horario único durante todo el año. Chile insular, en tanto, pasará de las 22 a las 21 horas.
El cambio de hora también afecta los diferentes procesos del cuerpo humano. En este sentido, los especialistas hacen un llamado a no desatender las rutinas de descanso. “Se deben generar hábitos, como, por ejemplo, dormir las horas adecuadas y no beber alcohol en gran cantidad 4 horas antes de acostarse”, dice el doctor en ciencias fisiológicas y postdoctorado en neurociencias de la USS, Marcos Santibáñez.
El ser humano posee un ritmo de vida diurno que se caracteriza por una actividad máxima en la mañana que declina en la hora del dormir, comenta el académico. “A través de diferentes estudios neurobiológicos se ha establecido y reconocido que el ser humano, como la mayoría de los mamíferos, poseen un reloj biológico endógeno que controla las funciones biológicas diarias que pueden ser potencialmente afectadas por una hora menos de luz en invierno”, puntualiza el académico de la Facultad de Medicina y Ciencia.
Las funciones mencionadas por el especialista son los ciclos de sueño-vigilia, los cambios en la temperatura, la actividad locomotora, endocrina, emocional y el estado de alerta, entre las más importantes.
“Este reloj biológico puede verse influenciado o alterado por estímulos medioambientales, como ocurre con la iluminación natural, y que para efectos de este cambio de hora implica menos luz diurna. Este retraso requiere que se ajuste este ritmo endógeno en poco más de 24 horas”. comenta Santibáñez.