Finalizó proyecto de reinserción social de USS y Gendarmería

11 de diciembre de 2019

La iniciativa, que benefició a internas de la cárcel El Manzano, fue financiada por el Gobierno Regional a través de un FNDR, y aunó a carreras de cuatro facultades de la Universidad San Sebastián, sede Concepción.

 

La ceremonia de certificación de los talleres en educación sexual, parte del proyecto Incentivando la Reinserción Social, puso fin al trabajo de la Universidad San Sebastián, sede Concepción junto a mujeres privadas de libertad internas en el Centro Penitenciario El Manzano de Concepción, quienes fueron capacitadas en diversos ámbitos gracias a los aportes del Gobierno Regional del Biobío, a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, FNDR (de un monto de 7 millones 625 mil pesos), y al respaldo de Gendarmería de Chile. Asimismo, por ser también un proyecto colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM), contó con aporte USS para su ejecución, además del consiguiente beneficio en el proceso formativo de los estudiantes, propósito académico del norte institucional.

“Muchas voluntades se pusieron de acuerdo en que era una necesidad entregar a las internas las herramientas para convertirse en el motor de sus hijos, de sus familias, y que les vaya bien una vez que dejen este recinto. Sabemos que tienen ese anhelo, y por eso hicimos este trabajo, para apoyarlas”, expresó Cristian Puentes, director de VcM de la USS Concepción, a cargo de la acción social.

“Para nuestras mujeres internas es muy importante el autoconocimiento y la autovaloración, especialmente al enfrentar una sociedad que es compleja para ellas. Ser dueñas de casa, ser madres y ser mujeres son derechos que les pertenecen, y por ello queremos respaldarlas a que generen esa mirada de sí mismas desde ellas mismas, por lo que no nos cabe duda de que este 2020 continuaremos con las intervenciones”, manifestó la teniente coronel Romina Campos, alcaide del Complejo Penitenciario Concepción.

Las acciones para la reinserción

Paola Peña, psicóloga, académica de la Facultad de Medicina y Ciencia de la USS, y coordinadora del proyecto, fue la encargada de entregar los detalles de la iniciativa, que tuvo una primera versión el 2018 y que este año se extendió por ocho meses. “Su objetivo fue contribuir a la baja de riesgos en la reincidencia de la población penal, pero no solo a evitar los riesgos de volver a delinquir, sino también pensando en que puedan emprender y asumir un rol activo como agentes de desarrollo de sus familias y entornos”, explicó.

Las beneficiarias fueron todas las mujeres, en especial las madres y sus hijos lactantes, para lo que se implementó una Clínica de Lactancia, esfuerzo a cargo de la carrera de Nutrición y Dietética. Asimismo, Psicología intervino en evaluaciones en salud mental y talleres de autocuidado, en tanto que Obstetricia efectuó clases de educación sexual, impartidas por matronas. “Terapia Ocupacional contribuyó en desarrollar estrategias para futuras ocupaciones, con el propósito de autogenerar nuevos emprendimientos, y así tener un nuevo bien comienzo”, detalló Paola Peña, quien también destacó el aporte de asistentes sociales (profesionales externas), quienes confeccionaron un tríptico informativo sobre redes de apoyo para enfrentar el escenario post egreso del centro penitenciario.

Finalmente, Rodrigo Risopatrón, jefe técnico local del Complejo Penitenciario Concepción, dio a conocer los contundentes resultados de la encuesta de satisfacción aplicada a las mujeres participantes, casi en un ciento por ciento agradecidas del proyecto. La clausura del proyecto culminó con un recorrido de las autoridades por las nuevas dependencias de la Sala de Lactancia.

ES EL FRUTO DE HACER LAS COSAS BIEN