La Vinculación con el Medio como camino profesional tras un doctorado

Académica de Vinculación con el Medio, Dra. Gabriela Vargas, cuenta que el trabajo en VcM le ha permitido “construir una carrera científica que dialogue con las necesidades del entorno y que, a la vez, alimente mi necesidad de ser un factor de cambio en mi tierra de origen”, en el sur de Chile.

Tradicionalmente, quien finaliza un doctorado en el área biomédica suele continuar con un posdoctorado, desarrollar investigación y, eventualmente, convertirse en investigador principal de un laboratorio, liderando proyectos y guiando a estudiantes en su formación académica. Como doctora en Biología Celular y Biomedicina de la Universidad San Sebastián, decidí tomar una ruta alternativa.

Si bien el camino tradicional es enriquecedor y fundamental para el avance científico, muchas veces puede resultar solitario y excesivamente enfocado en la producción académica, con limitada interacción con las comunidades que se encuentran fuera de los límites de la Universidad. En base a ello, es que comprendí que esta opción no era la adecuada para mí. Motivada por una fuerte responsabilidad social y el objetivo claro de generar un impacto positivo en mi entorno, decidí orientar mi carrera profesional a la Vinculación con el Medio (VcM).

La Universidad San Sebastián (USS) cuenta con una sólida política en VcM, que, con un alto compromiso en la formación profesional integral de sus estudiantes, y un enfoque territorial, permite la generación de iniciativas de aprendizaje significativo en quienes asisten a esta Casa de Estudios y un impacto positivo en las comunidades en la que se inserta. Mi origen chilote me hizo volver a mis raíces y, luego de 6 años en Santiago, decidí volver al sur. La USS, en la sede De la Patagonia, en Puerto Montt, me entregó la posibilidad de trabajar en una zona altamente desafiante en cuanto a necesidades territoriales, cerca de mi tierra natal. Consciente de las múltiples necesidades que enfrenta esta zona, sentí que mi formación científica podía ser un recurso valioso para contribuir a soluciones concretas, involucrándome con la comunidad para fomentar proyectos que promuevan su bienestar y desarrollo.

Estoy convencida de que la ciencia no debe aislarse en los laboratorios o en espacios netamente académicos. Si los científicos salimos de nuestra zona de comodidad, podemos ser un motor fundamental para el desarrollo local y mejora de las condiciones de vida de las personas. No seguí el proceso esperado luego de mi graduación, en cambio, elegí quedarme en el sur y, desde mi vereda, intento contribuir a la generación de un puente entre la ciencia y la sociedad. Mi experiencia como académica de VcM en la Universidad San Sebastián demuestra que otros caminos son posibles, y me ha permitido construir una carrera científica que dialogue con las necesidades del entorno y que, a la vez, alimente mi necesidad de ser un factor de cambio en mi tierra de origen.

Muchas veces nos cerramos a los caminos predefinidos y no nos atrevemos a visitar lugares inexplorados. Invito a quienes estudiaron un doctorado, y que sienten que su lugar está fuera de la academia clásica, a atreverse a salir de la caja en la que estamos enmarcados, a no sólo pensar en la producción científica como carrera profesional, sino a buscar el lugar que converse con nuestra vocación y sentido de responsabilidad social. ¿Quién sabe si el desarrollo profesional que buscamos está más allá de lo que ven nuestros ojos?

Dra. Gabriela Vargas Mardones
Académica de Vinculación con el Medio, carrera de Kinesiología
Facultad de Ciencias de la Rehabilitación y Calidad de Vida
Universidad San Sebastián

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