Solidaridad y economía no son excluyentes

Siempre han existido agrupaciones que se dedican a la búsqueda del bien común, a producir bienes o brindar servicios que permitan la cooperación y formas de consumo comunitario.Solidaridad y economía no son excluyentesRecesión mundial, pandemia, desempleo, pobreza y crisis económica son algunos de los conceptos que hemos visto en los titulares de los medios en los primeros meses de 2020. Un año que, hasta la fecha, ha sido particularmente difícil de sobrellevar.

Pues para nadie es ajeno que hoy en el mundo entero, estamos pasando por una gran crisis a nivel económico y sanitario, la que repercutirá de distinta manera en la vida de todos, ya sea desde la perspectiva familiar, económica, laboral y personal. Es así como también en todos los ámbitos de la economía y en todo agente económico, existirá alguna repercusión que implicará una reestructuración y merma en sus finanzas.

daniela-catalanPues bien, si no existe consumo, si no existe producción, no hay dinamismo en la economía, esto afectará el empleo e ingreso familiar, que para muchos significará empezar desde cero. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos ayudar? Son las preguntas que han surgido en muchos de nosotros y la respuesta, en una primera etapa, consistió en resguardar solo el cuidado de nuestra familia. Pero no podemos quedarnos ajenos, con los ojos vendados, mirando solamente nuestro círculo más cercano. ¿Qué sucede en otras realidades? ¿Podrán todos estar dentro de sus hogares? La respuesta es que no.

Si no existe consumo, si no existe producción, no hay dinamismo en la economía, esto afectará el empleo e ingreso familiar, que para muchos significará empezar desde cero.

Por lo tanto, en estos momentos es clave que podamos inculcar y aplicar en nuestro diario vivir un valor que ha estado presente desde el inicio delos tiempos, pero que, sin embargo, no todos lo tenemos internalizado en el mismo grado y no todos lo ponemos en práctica. Este valor, que tomará una importancia crucial en estos tiempos difíciles, es la solidaridad.

Pues bien ¿qué entendemos por solidaridad? Es el apoyo o la adhesión circunstancial a una causa o al interés de otros, es decir, es la relación que puede existir entre dos o más personas, las cuales se unen en alcanzar un bien común.

La solidaridad es sinónimo de apoyo, respaldo, protección, que sin duda alguna puede hacer de nuestro mundo un lugar más digno para todos e incluso lograr alcanzar objetivos que permitan un cambio positivo en nosotros y en el mundo entero.

Desde el hogar

Necesitamos realizar un cambio que parta desde cada uno, que genere colaboración y que, por ende, permita la superación.

Por lo tanto, debemos inculcar este gran valor desde nuestras casas, a los más pequeños y qué mejor ahora cuando las circunstancias están dadas para ejercer un rol fundamental en nuestra sociedad apoyando, no solo con cosas materiales, sino también en el ámbito psicológico al prójimo.

Debemos partir siendo empáticos y tratar de ponernos en el lugar del otro y pensar que, en estos tiempos de pandemia, hay personas que de verdad están en peor condición y que incluso algunos no tienen casa donde buscar el abrigo. Es ahora cuando debemos tenderle la mano al prójimo y dar un ejemplo al mundo entero de los solidarios que podemos ser y de que juntos podemos salir adelante.

La solidaridad es la relación que puede existir entre dos o más personas, las cuales se unen en alcanzar un bien común.

Cooperación

La economía y la solidaridad, desde siempre han podido actuar de la mano, no de forma excluyente, como se suele creer. La muestra de esto es que desde siempre han existido agrupaciones que se dedican a la búsqueda del bien común, a producir bienes y brindar servicios que permitan la cooperación, formas de consumo comunitario y así un sinfín de ejemplos en que ha existido cooperación, inclusive en la conformación de empresas u organizaciones inspiradas en la solidaridad.

Debido a la crisis sanitaria, miles son los ejemplos de acciones solidarias y donde el espíritu de colaboración ha surgido, por ejemplo, mascarillas elaborados por voluntarios, tanto para donar a médicos y personal del área de la salud como también a particulares; ayuda a personas de la tercera edad, por ejemplo, grupos que realizan sus compras para que éstos no salgan y se expongan; en cadenas de supermercados han fijado horarios diferenciados para tercera edad y hay agrupaciones a través de Facebook, que reúnen recursos para ayudar a los más necesitados.

Como esas iniciativas, son muchos más los ejemplos que dan cuenta de que la solidaridad es un valor que existe y que permitirá, si todos trabajamos unidos enfocándonos en el bien común, generar externalidades positivas. Entre esas, está la esperanza de que podremos salir adelante y sobretodo vivir más dignamente. En conclusión, la solidaridad en momentos de un pilar para superar cualquier adversidad.

Daniela Catalán Ramírez
Académica de Ingeniería Comercial
Universidad San Sebastián

Vea el artículo en Diario Concepción

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