Simulación clínica: espacios seguros y realistas para el aprendizaje en salud

La simulación clínica le permite a estudiantes USS ejercitar lo aprendido en un ambiente realista, controlado, seguro y con retroalimentación inmediata. ¿Cómo funciona? Acá te lo contamos.

Estudiantes universitarios en centro de simulación médica

La salud no es un juego. Por eso, es fundamental que los futuros profesionales del área conozcan desde el inicio de su formación cómo será su campo laboral y cómo enfrentar diversos escenarios de trabajo. Bajo esa premisa, los avances tecnológicos en simulación clínica sirven para aplicar los conocimientos aprendidos de forma segura, preparando a los futuros profesionales para ejercer en escenarios clínicos reales.

¿Qué es la simulación clínica?

La simulación clínica es una metodología que recrea de forma controlada y segura contextos clínicos reales, con el fin de facilitar el desarrollo de competencias técnicas en profesionales de la salud y estudiantes en formación.

A través de la utilización de actores, tecnologías avanzadas y fantomas, permite reproducir un escenario médico casi con total exactitud. Así, los estudiantes ensayan complejos procedimientos al mismo tiempo que desarrollan herramientas comunicativas y de trabajo colaborativo.

El Centro de Simulación e Innovación en Salud (CESIUSS) de la Universidad San Sebastián trabaja en esta línea. Con instalaciones en las sedes de Santiago, Concepción, Valdivia y De la Patagonia, este espacio busca implementar una educación basada en la simulación que promueva la seguridad de las personas en el quehacer de las diversas disciplinas y en el trabajo interprofesional.

Características de la simulación clínica

Gracias a la simulación clínica, los estudiantes de las Facultades de Medicina, Ciencias, Ciencias para el Cuidado de la Salud, Ciencias de la Rehabilitación y Calidad de VidaOdontología pueden aplicar desde el primer año sus conocimientos bajo supervisión docente, con el fin de que, una vez ingresen a sus campos clínicos, prácticas profesionales y mundo laboral, cuenten con habilidades técnicas y blandas que faciliten su adaptación a contextos clínicos reales. 

Cada uno de los centros cuenta con equipamiento verdadero y simuladores de alta tecnología, en instalaciones que simulan: salas de Urgencia, Unidades de Cuidados Intensivos, pabellones, box de atención general, sala de observación, salas de hospitalización, salas de neonatología y una central de operaciones, entre otras.

La simulación clínica no sólo facilita el aprendizaje de prácticas de salud, sino que también ayuda en la reducción del estrés generado por el aprendizaje en un ambiente quirúrgico. Esto gracias al trabajo en entornos seguros, donde el “error controlado”, un aprendizaje activo y retroalimentación académica inmediata, benefician el aprendizaje en salud.

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