
El 13 de mayo de 1647 ocurrió un devastador terremoto que se sintió a las 22:30 horas en la totalidad del Reino de Chile, por entonces, gobernación colonial del Imperio Español. El terremoto afectó principalmente a la capital, Santiago, aunque sus efectos se sintieron entre los ríos Choapa y Maule. El terremoto, conocido como el Terremoto Magno, tuvo una magnitud estimada de 8,5 grados en la escala sismológica de Richter. A su vez, se calcula que más de 600 personas fallecieron producto del movimiento sísmico, el que arrasó con casi la totalidad de las construcciones coloniales existentes en las ciudades afectadas.
Al día siguiente, los sobrevivientes comenzaron a excavar los escombros para buscar a sus familiares y comenzar a reconstruir el país. Esto último constituyó el primer gran proyecto de ingeniería multidisciplinaria que emprendió Chile y un hecho fundamental por la que se estableció el día 14 de mayo como el Día Nacional de la Ingeniería.
-Con más de 20 años de experiencia en el ámbito universitario, ¿cuál es su diagnóstico sobre el principal reto de la USS en el campo de la Ingeniería?
“El principal desafío para las universidades es impulsar una oferta académica que responda a las necesidades del país y que prepare a los estudiantes para enfrentar los actuales y futuros retos con soluciones concretas, una materia que ha abordado la Facultad de Ingeniería a través de sus carreras de Ingeniería Civil, Civil Industrial, Civil Informática y Civil en Minas. Como USS tenemos un compromiso con el progreso y la formación de profesionales en estas áreas es una clara contribución al desarrollo del país. También es fundamental que esa oferta cumpla con altos estándares. En nuestro caso, estas cuatro carreras cuentan la acreditación de la agencia alemana AQAS, lo que nos certifica con niveles europeos en exigencia de pregrado”.
-La triple crisis que enfrenta el planeta (cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación) es, probablemente, uno de los retos más complejos, ¿cómo se da respuesta desde la Ingeniería?
“Un elemento que debe abordar el desarrollo ingenieril en esta área se centra en la optimización y el uso sustentable de los recursos naturales y es uno de los sellos de nuestras carreras. Por ejemplo, la industria minera asoma como un referente en la producción de cobre elaborado mediante tecnologías verdes, agua desalinizada y energía solar. Tomando este caso, a nuestros estudiantes de Ingeniería Civil en Minas les mostramos estos nuevos enfoques y los formamos para los pongan en práctica desde la extracción hasta la gestión de los recursos minerales. Esto no es solo para esta área de especialización, el foco en los procesos sustentables aplica de manera transversal a todas nuestras carreras”.
-En materia de sostenibilidad, ¿el desarrollo de nuevas energías es parte de las áreas de acción para los ingenieros?
“Efectivamente. Estamos en un momento de transición energética, moviéndonos desde el uso de energía de origen fósil hacia energías limpias y renovables. En ese ámbito el desarrollo de la electromovilidad, el hidrógeno verde y la consolidación de la energía eólica y solar serán pilares fundamentales en el desarrollo de nuevas tecnologías en este ámbito. También lo es el litio y las grandes posibilidades que ofrece para el desarrollo de nuevas fuentes de energía. Desde la USS buscamos generar conocimiento y propuestas en esta área a través de nuestro Centro de Transición Energética, porque sabemos que esta transición es uno de los principales retos que enfrenta el planeta”.
-¿Cómo ha tenido que adaptarse esta área al acelerado avance tecnológico?
“Con estas constantes transformaciones surgen nuevas tendencias y una de ellas es la economía digital. El uso de internet, plataformas digitales, ciencia de datos e Inteligencia Artificial aplicadas al comercio electrónico, servicios financieros digitales, economía de plataformas y la automatización de procesos empresariales representan una gran oportunidad para el desarrollo y futuro ingenieril”.
-¿De qué manera enfrenta la Facultad los nuevos desafíos tecnológicos?
“Estas áreas son parte relevante del desarrollo de la Facultad de Ingeniería. Fomentamos que nuestros estudiantes desarrollen habilidades y adquieran herramientas asociadas a la industria 4.0, como robótica, automatización, internet de las cosas, Inteligencia Artificial y manufactura aditiva. Estamos enfocados en que nuestros egresados sean líderes en tecnología y agentes de cambio de nuestra sociedad. Trabajamos incorporando decididamente el aprendizaje basado en retos con problemáticas reales para reforzar el desarrollo de un perfil tecnológico sólido que les permita desempeñarse en forma destacada en diversos sectores industriales y en un mundo laboral cada vez más exigente”.
-Debido a los constantes cambios económicos, ambientales y sociales, ¿hay nuevas áreas que se han surgido en el campo de la ingeniería?
“Totalmente, por ejemplo, el ámbito de la astronomía tiene una alta implicancia en el desarrollo científico tecnológico nacional y en la formación de futuros ingenieros. ‘Hoy la observación de los cielos cubre un amplio espectro de conocimientos y tecnologías desde la radiometría, reconocimiento de imágenes, análisis de datos, algoritmos, desarrollo de software y computación científica. La astroingeniería se está transformando con fuerza en un área de alta relevancia para la ingeniería”.
-Finalmente, ¿cómo se aborda desde la ingeniería la optimización y gestión sostenible de los recursos naturales en zonas extremas?
“Aquí el recurso hídrico en muy relevante. En el caso de los hielos y la Antártica se presentan como zonas de gran interés para la mayoría de los países, por el agua y otros recursos, así como también por la presencia de microorganismos y productos derivados de la vida en ambientes extremófilos que allí se desarrollan. Estos organismos ofrecen oportunidades únicas para la biotecnología, la farmacología y la ingeniería de materiales, gracias a sus compuestos y mecanismos de adaptación excepcionales”.