Un orgullo y una emoción profunda. Así describe Rodrigo Santa María la selección de Tijerales, proyecto que representará a Chile en la 20ª Bienal de Arquitectura de Venecia, que se realizará entre el 8 de mayo y el 21 de noviembre de 2027.
Arquitecto y profesor del Taller de Arquitectura 1 y de la Carrera de Arte y Conservación del Patrimonio de la Universidad San Sebastián (USS), Santa María desarrolló la propuesta junto a Jael Rodríguez y Ariel Carrión, a partir de una reflexión sobre una tradición arraigada en la cultura constructiva chilena: la celebración de los tijerales, que marca un hito en el proceso de construcción de una obra.
“Sabíamos que teníamos un proyecto interesante, muy acorde a la curaduría. Estamos súper orgullosos de que los siete arquitectos y arquitectas del jurado, a quienes admiro por distintas razones, hayan destacado nuestra propuesta”, señala.
El arquitecto también destaca la importancia de que el proceso de selección concluyera de buena manera, con el reconocimiento de la seriedad del jurado y de los participantes. A ello se suma el significado personal de presentar su trabajo en Venecia, ciudad que conoce profundamente y con la que mantiene un vínculo especial, tras haber viajado durante tres años para hacer clases.
“Es muy bonito que sea en Venecia, una ciudad que quiero mucho y que tiene toda la carga y el significado histórico y arquitectónico que conocemos. También es muy bonito representar a Chile en este momento cultural del país», agrega.
La idea de Tijerales surgió de una conversación creativa entre sus tres autores, cuyas distintas perspectivas se complementaron para dar forma a una propuesta que dialoga con la curaduría de la Bienal, marcada por la reflexión sobre las crisis globales y el papel de la arquitectura frente a ellas.
En ese contexto, el equipo decidió poner en escena una práctica propia de Chile: los tijerales, tanto en su dimensión constructiva como en la celebración colectiva que acompaña el avance de una obra.
“Nos pareció interesante dar a conocer al mundo una fiesta y un hecho constructivo tan importante para nosotros los chilenos, que tenemos tan arraigado. Pensábamos que era importante mostrarlo de una manera contemporánea”, explica Santa María.
La propuesta también busca visibilizar a quienes hacen posible la construcción, especialmente a los obreros y maestros, cuyo trabajo, a juicio del arquitecto, no siempre recibe el reconocimiento que merece.
“Los maestros de la construcción son un complemento clave para el diseño de la arquitectura y para los sueños que tenemos los arquitectos. Pero, además, esta es una fiesta guiada por ellos, diseñada por ellos, que celebra la construcción en sí misma. Nos parece precioso e importante poner el foco en esas personas que trabajan en la construcción en Chile”, sostiene.
El resultado busca equilibrar la identidad de una tradición local con una interpretación actual, capaz de abrir nuevas lecturas sobre la arquitectura y su relación con la cultura.
“Hablamos de algo muy arraigado, pero lo mostramos de una manera que creemos que es muy contemporánea, que abre maneras más abstractas de entender la propuesta y el pabellón. Estamos contentos porque pensamos que tiene ese equilibrio de contar una historia tradicional, propia de Chile, de una manera contemporánea y con una visión de futuro», señala.
La aproximación de Santa María a la arquitectura se caracteriza por el cruce entre distintas disciplinas. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado proyectos culturales que vinculan la arquitectura con la música, la literatura, la escritura y las instalaciones artísticas, además de obras arquitectónicas en un sentido más tradicional.
Esa búsqueda también se conecta con su labor docente en la Universidad San Sebastián, donde acompaña a estudiantes que comienzan a desarrollar su pensamiento arquitectónico en el Taller de Arquitectura 1.
Para el académico, la posibilidad de explorar distintos lenguajes y abrir nuevas perspectivas es parte fundamental del proceso de aprendizaje. Una visión que también se expresa en Tijerales: reconocer una tradición, comprender su significado y encontrar formas de proyectarla hacia el futuro.
