Pensar que las mujeres embarazadas pierden piezas dentales por falta de calcio o que el chicle con xilitol previene las caries son algunos de los mitos que existen en torno a la salud bucal. Académica USS aclara dudas.

El cuidado diario de la salud bucal y los pasos a seguir para tratar ciertas complicaciones suelen estar rodeadas de creencias erróneas. Recientemente, el 20 de marzo, se celebró el Día Mundial de la Salud Bucal, efeméride impulsada por la Federación Dental Internacional para concientizar sobre la importancia de tener hábitos saludables y conocer los factores de riesgo frente a enfermedades de la boca y los dientes.
La doctora Macarena López, académica de la Facultad de Odontología de la Universidad San Sebastián, aclara dudas.
Por el contrario, se aconsejan los cepillos con filamentos suaves para no dañar el esmalte y las encías. Lo recomendable es aplicar una cantidad de pasta del tamaño de 1 o 2 arvejas, según la edad. Si se utiliza pasta fluorada, se sugiere realizar un cepillado inicial sin dentífrico o con muy poco, luego enjuagar para sacar restos de alimentos y hacer un cepillado completo con pasta. Una vez terminado, escupir sin enjuagar, para no remover las partículas de flúor e impedir su acción remineralizante.
No existe evidencia científica que lo compruebe. El carbón activado que contiene es un componente con alta capacidad abrasiva, pudiendo eliminar manchas, pero al mismo tiempo daña el esmalte. También se ha visto que el uso de estas pastas tiñe tejidos blandos como la lengua. Un adecuado blanqueamiento debe ser supervisado e indicado por un odontólogo.
Efectivamente el xilitol es un edulcorante reducido en calorías, pero el efecto que genera masticar chicle es el aumento de la producción de saliva, lo que ayuda a remover alimentos y mantener un adecuado pH en la boca, pero nada reemplaza al cepillado.
Es posible que una mala higiene bucal provoque halitosis por la excesiva acumulación de bacterias no solo en los dientes, sino también en encías y lengua. Sin embargo, también se genera por causas gastrointestinales. Un correcto aseo bucal puede mejorar bastante estos incómodos problemas.
Los cambios corporales que experimenta la mujer embarazada, los antojos o las náuseas, en ocasiones provocan que se descuide la higiene dental. También los cambios en la ecología de la boca o el mayor consumo de carbohidratos podría ser un factor de riesgo de caries, pero no existe relación directa entre la pérdida de dientes y el embarazo.
Con los avances existentes no hay límite de edad para iniciarlos, solo existen condiciones médicas, odontológicas y/o anatómicas que los hacen más o menos viables. Tampoco en adultos la ortodoncia es más o menos lenta, todo depende del objetivo del tratamiento.
Si bien estas piezas no tienen utilidad, solo se extraen cuando causan problemas en el resto de los dientes, malestares o infecciones. Esto debe ser evaluado y recomendado por un odontólogo.
Las caries en niños deben ser tratadas oportunamente, porque además de dolor, pueden ocasionar infecciones o pérdida del espacio para los dientes definitivos. Si una lesión de caries progresa, pasa a la pulpa y al tejido óseo, podría eventualmente dañar al esmalte del diente permanente.