Entrevista a Rector Carlos Williamson: “Este Gobierno tiene una oportunidad de oro”

En conversación con El Mercurio, el rector aseguró que en el último mes del mandato del Presidente Boric, la actual oposición estuvo dispuesta a legislar un modelo que generaba consenso, por lo que llama al Ejecutivo a presentar una nueva propuesta “lo antes posible”.

Hombre de pie, mirando a cámara con las manos cruzadas

Casi dos meses lleva Carlos Williamson como rector de la Universidad San Sebastián, en su segunda incursión a cargo del plantel que ya había dirigido entre 2018 y 2022.

Esta vez se instaló en el campus Ciudad Universitaria, en Huechuraba. “Estos edificios no existían en ese entonces”, recuerda el ingeniero comercial de la U. Católica y Master of Arts de la U. de Chicago, quien también dice que se encontró con una institución “muy distinta, mucho más madura” que cuando la dejó, con una renovación de cerca del 70% de la planta académica.

—¿Cuáles son sus principales desafíos para este período?

“La Universidad hoy está alcanzando la excelencia académica, con una madurez institucional que en nuestro país se asocia a una acreditación de seis años. Llevamos 10 años en el nivel avanzado (dos períodos de cinco años), y ahora está en marcha un nuevo proceso de acreditación, que culmina el próximo año. Vengo a una universidad donde queremos consolidar este desarrollo y demostrar que estamos en condiciones de acceder a una acreditación de seis años”.

—¿En qué etapa de ese proceso están hoy?

“Estamos a cuatro meses de entregar el informe de autoevaluación, en octubre. Posteriormente entramos en un período donde vienen pares evaluadores; eso debería ocurrir a comienzos del próximo año. Y, posteriormente, la decisión de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) debiese tomarse a mediados del próximo año”.

—¿Qué otros aspectos priorizará en su gestión?

“Quiero poner especial énfasis en lo que llamo una formación con sentido. En el mundo de hoy los estudiantes tienen que estar muy bien dotados de conocimientos en todas las disciplinas; eso se refuerza y se apoya a través de la investigación. También quiero reforzar todo el trabajo de vinculación con la sociedad, que nuestros estudiantes tengan una buena formación moral, de valores y virtudes”.

“En Chile y en el mundo, se ha ido minando la confianza pública en el rol de la universidad, y la única manera de recuperarla es que al interior de las universidades exista la capacidad de expresión, tolerancia, y eso tiene que desarrollarse a la luz de un esfuerzo formativo. Quiero ponerle hincapié a un programa que incorporó la universidad sobre formación general, con cursos de ética, antropología y vinculación con la sociedad”.

“Es algo que nos va a diferenciar de otras instituciones, que lo han dejado un poco de lado, que han puesto mucho énfasis en la parte disciplinaria y poco en la formativa”.

Financiamiento: actual modelo es “insostenible”

—Tras la fallida tramitación del proyecto FES del gobierno anterior, ¿qué debe ocurrir con el financiamiento para la educación superior?

“El modelo actual es absolutamente insostenible, está haciendo agua por todos lados. La discusión que hubo por el fin del copago es inoficiosa, necesitamos todavía seguir teniendo parte del financiamiento desde el aporte de los estudiantes, y en un contexto donde tenemos un problema fiscal grave —que no se va a solucionar en un corto período— no podemos pensar que los aportes van a venir por el lado basal. Tenemos que ordenar el sistema actual”. “La calidad de las universidades hoy se ve mermada por un financiamiento que claramente es insuficiente.

No podemos volver atrás, pero yo modificaría la ley para que la gratuidad no pueda seguir ampliándose (más allá del sexto decil, como está fijado hoy). Luego, ordenar quiénes son los verdaderos y justificados acreedores de la gratuidad, que es algo que el Gobierno está haciendo, cruzando datos de estudiantes. Y ha descubierto que hay una cantidad enorme de personas que están en gratuidad cuando pertenecen a sectores socioeconómicos medios”.

“Y el Crédito con Aval del Estado (CAE) es insostenible seguir manteniéndolo, con una morosidad del 70%”.

—¿Qué ajustes se deben realizar en el CAE?

“Hay una condonación pendiente, porque hay deudas que son impagables porque el diseño del CAE partió con un pecado original: durante seis años se financiaron estudiantes a una tasa de mercado del 6% y tampoco estaban con un 10% de tope (en las cuotas, respecto de sus ingresos). Ese grupo hoy tiene deudas que son impagables”. En esa línea, el rector plantea que debe haber un nuevo crédito flexible, según las condiciones económicas de cada deudor. Por ejemplo, alguien que pague un crédito hipotecario que consuma parte importante de sus ingresos debería tener un descuento para pagar su deuda, con cuotas menores al 10% de su sueldo.

También propone que la deuda se condone luego de un plazo determinado: “Que una persona que no ganó lo suficiente para pagar el 100% de su deuda, pero durante 18 o 20 años cumplió sagradamente con el pago, ese saldo se condone”.

—¿Y cómo evalúa la gestión del Gobierno en esta materia?

“Celebro lo que ha hecho este Gobierno en términos de mostrar quiénes habían dejado de pagar el Fondo Solidario de Crédito Universitario, porque siempre se hablaba del CAE, pero puso una voz de alarma para decir que estamos con dos sistemas de crédito que no funcionan porque no se pagan”.

“Este Gobierno tiene una oportunidad de oro. El gobierno anterior mandó un proyecto de ley, el famoso FES, que se tramitó durante un año y medio y no logró nada porque no se aprobó la idea de legislar. Pero un mes antes de que terminara el mandato del Presidente Boric, estuvieron dispuestos a crear un real y auténtico crédito contingente al ingreso”.

“Hubo una especie de ambiente político propicio para aprobar la idea de legislar, modificar el CAE, sacarle aquello que ha sido negativo. Entonces, mi llamado es que hay que mandar un proyecto de ley lo antes posible, tomar lo bueno que tenía ese FES modificado y agregar aquello que es importante considerar”.

Para Williamson, es clave que una nueva propuesta sea de un crédito con pago contingente al ingreso y una tasa de interés subsidiada, con un porcentaje de pago variable según las condiciones de cada deudor, que considere una condonación de la deuda tras un tiempo determinado y también para quienes no tienen opciones de pagar, y que no esté incluida la banca privada.

Comité tras polémica por sueldos de académicos

En septiembre de 2024, la USS estuvo envuelta en una polémica sobre las remuneraciones de algunos de sus académicos, lo que incluso llevó a que la Superintendencia de Educación Superior abriera una investigación en el plantel acerca de la contratación de docentes e investigadores.

—Dentro de la pérdida de confianza que menciona y el caso de los sueldos, ¿cómo pretende fortalecer la legitimidad de la universidad en el rol público?

“Ha aparecido una suerte de estigma en Chile contra que los políticos dejan la actividad y un anclaje natural suele ser el que puedan volcar toda su experiencia y conocimiento en universidades. Eso sucede en todas partes del mundo y también en universidades chilenas.

En el caso nuestro, sucedió que hubo personeros del gobierno anterior (en ese entonces) que llegaron a trabajar a la Universidad, particularmente Marcela Cubillos, una persona muy talentosa, y se definieron condiciones económicas determinadas.

“La Universidad reconoció que en el caso particular de ella hubo una situación de excepcionalidad, y todo lo que sucedió después permitió que la Universidad reforzara todo el proceso de incorporación de personas que vienen a hacer clases (…). La facultad presenta un presupuesto para la incorporación, eso va a un comité que revisa las condiciones y atributos, hay un reglamento que define cómo sucede. La remuneración del futuro académico está dentro de un marco de referencia que define escalas de remuneraciones. Hay situaciones excepcionales que suceden en todas las universidades, en las que se les puede pagar más, pero es una excepción a la regla”.

Rearticulación del movimiento estudiantil

En medio de lo que se ha llamado una “rearticulación” del movimiento estudiantil, con la reaparición de la Aces a nivel escolar, la elección de una nueva directiva de la FECh y una serie de protestas en Santiago y otras ciudades del país, el rector dice ser un “firme convencido de que tenemos estudiantes universitarios responsables, capaces y buenas personas, en su mayoría. La inmensa mayoría de los estudiantes quiere estudiar, un proyecto de vida y mejorar las condiciones de vida que tuvieron sus padres. Sin embargo, sé que siempre hay grupos muy minoritarios que son los que provocan estos problemas”.

“En lo que sucedió en Valdivia (el ataque a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao), no pasó de ser un contingente muy reducido de personas que provocaron daños. La participación estudiantil, las protestas y la libertad de expresión son perfectamente legítimas, siempre y cuando sean movimientos pacíficos y no presionen por la fuerza frente a situaciones que muchas veces desconocen”. Sobre ese último punto, Williamson ejemplifica con que durante la administración del Presidente José Antonio Kast, “parte de la protesta ha sido que se redujeron los aportes a la educación, pero si les preguntas en dónde se redujo el aporte no saben qué decir. Obviamente, que todo eso está exacerbado por aquellos que quieren provocarle problemas al Gobierno, pero insisto que es un grupo minoritario”.

El rector considera que hoy “la juventud es bastante más responsable porque ya pasó por muchos procesos, vieron lo que significó esta violencia brutal que hubo en el período del estallido (…). Creo que hemos sacado lecciones. Por eso es que tampoco prenden estos movimientos que pasan por Plaza Baquedano, ya no tienen la fuerza que tenían antes porque pasó el momento y hoy estamos en una nueva etapa. Por lo tanto, apelo a la responsabilidad del estudiante, pero hay una labor formativa importante”.

WhatsApp