Los desafíos de la crisis demográfica, con menos alumnos pero más necesidades en salud

“Enfrentamos no un mero cambio demográfico, sino algo más parecido a una crisis”, asegura de entrada Carlos Williamson. El economista y rector de la U. San Sebastián (USS) analizó, para la Academia de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, las consecuencias de la baja natalidad del país que, con una tasa de 0,97 hijo por mujer, asemeja a Chile a naciones como Corea del Sur.

En el informe, que el académico presentará este 8 de septiembre, asegura que se está frente a una “situación difícil de manejar”. Y dice que habrá “consecuencias económicas y sociales, pero, además, sociológicas, en una población que se adelgaza y donde los hijos se quedan sin hermanos”.

Para ver las implicancias del fenómeno, y pensando a largo plazo, el rector proyecta las tasas de uso observadas en 2025 —de matrícula, participación laboral, cobertura previsional y gasto en salud— a la población estimada a 2070. Advierte que es un “escenario ciertamente extremo que sirve de punto de referencia para dimensionar la situación futura en materia natalidad ‘si no pasara nada’”.

Drástica caída en la matrícula escolar y superior

Según el informe, en educación se prevé que la matrícula de todos los niveles caiga de 5,6 millones a 2,2 millones de alumnos entre 2025 y 2070: una contracción promedio del 62% (ver infografía).

Williamson explica que la baja empezaría progresivamente y que, finalmente, en las universidades habría 340 mil estudiantes, casi 500 mil menos que en la actualidad.

Ese descenso implicaría un gasto fiscal del orden de los US$ 6 mil millones, US$10 mil menos que los actuales.

Ernesto Treviño, director ejecutivo del Centro de Liderazgo Celited, de la UC, asegura que se abre una “oportunidad”, siempre y cuando se hagan modificaciones a la forma en que se financia el sistema escolar, que, principalmente, es por matrícula.

Así, el experto plantea que “tenemos la oportunidad de invertir más y generar más apoyos para mejorar la calidad. Por ejemplo, hacen falta materiales, formación continua, inversión en tecnología”.

Los costos sí aumentan en salud

Debido al envejecimiento de la población, en 2070 la población mayor de 50 años podría bordear los 4 millones, el 57,7% del total que habría, lo que claramente tensionará el sistema de salud y los cuidados que requieren.

Como expone Williamson en su estudio, el mayor impacto no se dará en las urgencias o cirugías, sino que en “los cuidados de larga duración”. Estima que si hoy el gasto para mayores de 75 años bordea los US$ 755 millones, en 2070 se podrían gastar hasta US$ 2.800 millones, un alza de 274%.

Además, el economista postula que hay características que marcarán el gasto, como “la altísima concentración de la población mayor en el sistema público”, y la alta prevalencia a la multimorbilidad, que “incrementa la demanda de cuidados continuos y la complejidad de la atención”.

Sebastián Illanes, ginecólogo y académico de la Facultad de Medicina de la U. de los Andes, sostiene que aumentarán “las enfermedades crónicas, la multimorbilidad, la dependencia”, pero alerta que “habrá una proporción mucho menor de personas disponibles para financiar y prestar esos cuidados”.

Asimismo, recalca que “no hay conciencia de la gente joven” de la situación que se avecina. Y apunta: “No proyectan este problema como para ellos, y que quizás a los 70 u 80 años no tendrán un médico que los cuide, o un hijo que pueda asumir su cuidado”.

El problema de las pensiones

Junto con la baja natalidad, la población también está viviendo más años, lo que impacta al sistema de pensiones.

Sobre ese punto, el rector de la USS recalca que la reforma que se aprobó en 2025 “no resuelve todos los desafíos que el envejecimiento impone al sistema”. Y también remarca que “la alta informalidad entre los adultos mayores que continúan trabajando implica que una fracción creciente de ese empleo no genera cotizaciones”.

El vicedecano de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile, José Luis Ruiz —quien además integró la Comisión Asesora Presidencial sobre Sistema de Pensiones hace ya una década—, resume que “sin aumentar la edad de retiro, significa que las pensiones hay que financiarlas más tiempo con los saldos acumulados, y además con una baja en rentabilidad de largo plazo, que implica que están acumulando menos fondos”.

También cree que los jóvenes no ven como propio el escenario de la jubilación: “El ahorrar en forma prematura tiene más impacto, porque es un ahorro de largo plazo que se capitaliza, y que por lo tanto, los recursos se multiplican. Pero el problema es que nadie quiera ahorrar al principio, o básicamente consideran que es muy costoso”.

Williamson también resume estos puntos: “Parece no existir conciencia que está ocurriendo una transformación radical de nuestra sociedad donde en los proyectos de vida familiar no están los hijos en el horizonte futuro. Esto cruza todos los niveles socioeconómicos”.

Y asegura que en el plano sicológico, nota “una total ausencia de preocupación. También a la luz de las políticas públicas no parece existir voluntad política de abordar de manera integral este fenómeno”.

Fuente: El Mercurio

WhatsApp