Egresados USS lideran histórico resultado SIMCE en establecimiento de alta vulnerabilidad

Tres docentes titulados de la Universidad San Sebastián llevaron al Liceo Politécnico Mirasol al primer lugar regional en la prueba de Matemática, siendo reconocidos por el DAEM y su propia comunidad escolar.

El esfuerzo, la vocación y las metodologías innovadoras aplicadas en el aula dieron sus frutos. Los profesores Plinio Hidalgo, Julia Huinca y Claudio Uribe De la Cruz, egresados de programas de formación docente de la Universidad San Sebastián sede De la Patagonia, condujeron al Liceo Politécnico Mirasol de Puerto Montt al primer lugar regional en el SIMCE de Matemática, un hito que fue celebrado por el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) local y reconocido con un homenaje al interior del propio establecimiento.

Estrategias pedagógicas y trabajo colaborativo

Detrás del resultado hubo una estrategia pedagógica deliberada y consistente. El trabajo con guías, pizarra y actividades prácticas se complementó con evaluaciones formativas cuyos resultados eran comunicados directamente a los apoderados. Una de las medidas más determinantes fue la prohibición del uso del celular durante las clases, respaldada por el propio centro de padres. “Hace tres años el colegio tiene tolerancia cero con el uso del celular, así el estudiante se dedica solamente a poner atención y a trabajar”, explica la profesora Julia Huinca.

La metodología también contempló el trabajo de co-docencia en aula, cubriendo el 50% de las horas, lo que permitió una atención más personalizada en cursos de hasta 38 estudiantes. “Con 38 alumnos un docente es muy difícil, con un co-docente es más llevadero”, señala Huinca.

Para Claudio Uribe De la Cruz, otro de los factores clave fue el seguimiento permanente de los aprendizajes. “Las evaluaciones de Diagnóstico Integral de Aprendizajes (DIA) fueron una tremenda herramienta para identificar debilidades específicas y ajustar las estrategias pedagógicas de manera más focalizada”, explica. A ello se sumó un enfoque activo de aprendizaje, donde los estudiantes trabajaban colaborativamente en la resolución de problemas, recibían retroalimentación frecuente y fortalecían hábitos de estudio.

“Fue muy similar a un entrenamiento permanente: ejercitar habilidades, retroalimentar y generar hábitos de trabajo. Esa constancia terminó marcando una diferencia importante tanto en la confianza de los estudiantes como en sus resultados”, agrega el docente.

Educación con altas expectativas

Con más del 90% de vulnerabilidad en su matrícula, el trabajo no se limitó a lo académico. El equipo docente desarrolló un acompañamiento integral que involucró a psicólogos, asistentes sociales y orientadores, manteniendo a las familias como aliadas activas del proceso.

“Antes de enseñar contenidos, es necesario generar vínculos, confianza y un ambiente donde los estudiantes se sientan valorados, escuchados y respetados”, reflexiona Uribe De la Cruz. “Jamás hay que asumir que un estudiante no puede lograr algo por su contexto. Experiencias y resultados como estos demuestran que, cuando existe trabajo constante, apoyo y convicción, los estudiantes sí pueden avanzar y alcanzar metas importantes”, añade.

Formación USS y compromiso docente

Los tres profesores atribuyen parte importante de este éxito a su formación en la Universidad San Sebastián, donde la vocación fue el hilo conductor de toda su preparación. “Tomamos la decisión de estudiar esta carrera porque nos gusta estar en el aula, motivando y enseñando a los jóvenes, y para eso es fundamental la vocación”, plantea Huinca.

Su impacto trasciende ahora las paredes del Liceo Mirasol: los tres profesores fueron invitados a compartir sus estrategias con los estudiantes actuales del Programa de Formación Pedagógica de la USS, aportando su experiencia sobre lo que significa enseñar con compromiso en los contextos más exigentes del sistema escolar chileno.

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