El académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad San Sebastián, Giancarlo Acosta junto a su colega Adolfo Guzmán, obtuvo el primer lugar en el Concurso Público de Arquitectura para el nuevo Centro de Educación Ambiental (CEA) de Llanquihue, proyecto impulsado por la Asociación de Municipios de la Provincia de Llanquihue, con diseño sustentable.
La propuesta fue reconocida por su enfoque integral, que incorporó criterios de sustentabilidad, pedagogía y respeto por el entorno, posicionando una forma de hacer arquitectura que no solo responde al desafío climático, sino que también busca educar, sensibilizar y promover la transformación cultural hacia hábitos más responsables.
“El proyecto está diseñado para dialogar activamente con el entorno natural y social del relleno sanitario La Laja”, explica Acosta y agrega: “Integra estrategias de reutilización de materiales, eficiencia energética pasiva y captura de aguas lluvias, para generar una experiencia ambiental consciente, especialmente enfocada en niñas, niños y adolescentes”.
Uno de los aspectos más valorados del proyecto es su propuesta de sustentabilidad desde el diseño arquitectónico, con tres elementos centrales:
El Centro de Educación Ambiental será infraestructura educativa, que incluirá estaciones pedagógicas a lo largo del circuito del relleno sanitario. Allí, los visitantes podrán experimentar de forma directa el proceso de tratamiento de residuos, desde el reciclaje hasta el manejo de líquidos percolados y compostaje. La experiencia también incluirá una huerta comunitaria, donde se aplicarán principios de economía circular y aprendizaje activo.
“El objetivo es que los niños, niñas y jóvenes no solo aprendan sobre reciclaje, sino que vivan el proceso y comprendan que el 80% de la basura domiciliaria puede tener una segunda vida si cambiamos nuestros hábitos de consumo”, señala Adolfo Guzmán.
El desarrollo del CEA será posible gracias a una colaboración inédita entre nueve municipios de la provincia de Llanquihue, articulados en torno a la Asociación del Relleno Sanitario La Laja. Esta alianza público-pública da cuenta de la urgencia y relevancia de avanzar colectivamente en educación ambiental, en un territorio que enfrenta importantes desafíos vinculados al manejo de residuos y la preservación del paisaje natural.
“Este proyecto demuestra que la arquitectura puede ser un puente entre el conocimiento técnico, la experiencia empírica y la formación de una ciudadanía ambientalmente responsable. Es una invitación a repensar nuestro vínculo con el territorio y a actuar desde lo local para construir un futuro más sustentable”, concluye Acosta.

