Las carreras de Kinesiología y Nutrición y Dietética organizaron una jornada de extensión académica en el marco del diplomado en Nutrición Clínica del Adulto.

“Creemos que este tipo de esfuerzos contribuyen en la extensión de la investigación, también a través de nuestro diplomado, que es una gran oportunidad formativa para muchos nutricionistas”, señaló Jessica Fuentes, directora de Nutrición y Dietética de la sede Concepción. “Este postítulo tiene como objetivo formar capital humano especializado, para que podamos dar respuesta a enfermedades crónicas no transmisibles, entre otras”, especificó la académica.
Claudio Báez, director de la Escuela de Kinesiología de la USS, inició las presentaciones con la charla Inactividad y sedentarismo: conceptos diferentes que tributan al mismo problema. “La inactividad tiene que ver con la forma en la que distribuimos el ejercicio, en la semana”, explicó. “Por mucho que nos sacrifiquemos el fin de semana, haciendo deportes, de nada sirve si pasamos ocho horas diarias, sentados. Esto repercute en el aumento del riesgo de mortalidad por problemas cardiovasculares”, agregó.
El también magíster en Educación Universitaria para Ciencias de la Salud aseveró que “es mejor panorama para la salud de una persona el ser obesa, y hacer ejercicio físico todos los días, que alguien que, con un peso normal, es sedentario”.
Carla Guzmán, académica de Nutrición y Dietética, presentó Obesidad e implicancias clínico-metabólicas. “Dos mil millones de adultos en el mundo tienen sobrepeso, cifra que va en aumento constantemente”, precisó la docente, magíster en Nutrición Humana. Guzmán se refirió al tejido adiposo y a los marcadores clínico-metabólicos, explicando aspectos inflamatorios asociados a la obesidad, y cómo el sistema inmune se ve comprometido con la condición.
Finalmente, Karen Riedemann presentó Nutrición en Oncología. La nutricionista y magíster en Envejecimiento y Calidad de Vida (INTA, Universidad de Chile) se concentró en la caquexia (ausencia de deseo de comer) de los pacientes oncológicos. “No sólo es falta de ganas de comer. Es un síndrome multifactorial que acarrea pérdida de masa muscular esquelética, es imposible de revertir, y exige apoyo nutricional no convencional”, dijo, advirtiendo que el cuadro da lugar a un “deterioro funcional progresivo”.
Riedemann, quien integra el cuerpo de académicos de Postgrados de la USS, ahondó en los problemas clínicos más frecuentes, a la vez que dio a conocer experiencias en alimentación de refuerzo con mayor respuesta en la salud.