La llegada del 18 de septiembre trae consigo un aumento en la ingesta combinada de estos productos, lo que podría traer consecuencias mayores si lo hacemos por varios días o en grandes cantidades.
Para las extensas jornadas de celebración de Fiestas Patrias, son los jóvenes y adultos-jóvenes los grupos que mayoritariamente tengan mayor entusiasmo en conmemorar los 209 años de la declaración de Independencia. Y este entusiasmo pasa, como todos los años, por comer y beber muchas veces más de lo que podemos.
Para hacer frente a estos días, la combinación de bebidas alcohólicas y energéticas, parece una solución relativamente fácil. No obstante, hay que tener cuidado: la ingesta de ambos líquidos más allá de los determinados días o en ciertas cantidades, pueden traer consecuencias mayores.

La experta hace énfasis en que “el consumo combinado de ambos bebestibles podría enmascarar los efectos del alcohol en el organismo, aumentando la euforia y disminuyendo la fatiga y el agotamiento. Como consecuencia, el paciente no nota el efecto del alcohol y eso podría llevar a intoxicaciones graves”.
En caso de estar con síntomas de intoxicación como taquicardia e hipertensión arterial, Gondim puntualiza que el paciente debe acudir a un centro de salud para una evaluación clínica por el equipo médico.