Vicerrector de Sede Concepción, Sergio Castro: “el mecanismo para acceder a la gratuidad el próximo año no toma en consideración el esfuerzo que han realizado algunas instituciones privadas por otorgar una formación de calidad”.
Un intenso debate sobre la manera en que el gobierno implementará la gratuidad en la educación superior el próximo año se ha generado en las últimas semanas. Al conocer las posiciones de unos y otros queda la impresión de que la propuesta del Mineduc no ha dejado satisfecho a ningún sector.

Deberían (los estudiantes de familias vulnerables) tener los mismos derechos que sus pares que estudian en las universidades seleccionadas para la gratuidad.
Como Institución creemos firmemente en la necesidad de avanzar el 2016 en otorgar gratuidad a los alumnos de los sectores más vulnerables y que nadie con los méritos académicos quede marginado de la posibilidad de acceder a la educación superior. La cobertura debe ir aumentando en la medida que la situación económica así lo permita sin descuidar otros ámbitos de gran relevancia como la educación preescolar y básica.
Si bien no desconocemos la importancia de este tema, creemos que ha concentrado todo el interés desviando la atención de un asunto más relevante como es la calidad de la educación que están impartiendo las instituciones. El mecanismo para acceder a la gratuidad el próximo año no toma en consideración el esfuerzo que han realizado algunas instituciones privadas por otorgar una formación de calidad, asunto que queda de manifiesto en años de acreditación institucional y de acreditación de carreras que muchas de ellas han alcanzado. En la USS podemos decir con satisfacción que un 85% de nuestros alumnos estudia en carreras acreditadas, un parámetro de calidad objetivo.
Sería una medida muy regresiva que el Estado, a través de la entrega de recursos, lesionara la autonomía institucional.
Otro aspecto de suma relevancia es enfatizar que la universidad por su sola naturaleza, debe acoger la diversidad de pensamiento y defender los valores del humanismo. Sería una medida muy regresiva que el Estado, a través de la entrega de recursos, lesionara la autonomía institucional. Por lo demás, la fórmula planteada por el Mineduc introduce elementos que deberían estar contenidos en la Ley de Educación Superior. El concepto de arancel regulado, aspectos del gobierno de las instituciones o la discriminación entre instituciones en cuanto a años de acreditación son temas de suma importancia que deben ser materias de un Proyecto de Ley.
Lamentablemente hasta hoy no se observa diálogo ni consideración de las opiniones de los diversos actores del sistema. Es de esperar que durante la discusión del presupuesto se introduzcan mejoras a la propuesta del Ejecutivo para que el próximo año los recursos destinados a financiar estudios superiores de alumnos vulnerables sean distribuidos con justicia y equidad.
Sergio Castro Alfaro
Vicerrector Sede Concepción
Universidad San Sebastián
Vea la columna en diario El Sur.