Académico USS, Luis Alberto Parada, llama a valorar a los deportistas olímpicos del Team Chile. “Lo primero que debemos hacer como país, sociedad y familia es apoyar a nuestros deportistas que se están jugando la vida y su carrera por representarnos de la mejor forma posible”.

Sin duda, los Juegos Olímpicos Tokio 2020 es el tema deportivo en estas semanas a nivel mundial y también en nuestro país. Se supone que en estas instancias, en estas fiestas del deporte, debe primar el espíritu deportivo y la unión.
Sin embargo, se respira un ambiente de denostación y críticas injustificadas para ellos, es casi una tendencia a nivel mundial el criticar a través de medios digitales. También se ha visto en muchos otros países donde la facilidad de escribir en redes sociales nos hace creernos expertos de la noche a la mañana.
Una de las críticas más escuchadas, a mi juicio, sin ningún fundamento es: “pero si entrenan todos los días, cómo no van a ganar”. Por supuesto que entrenan, y casi todos los días, con un elevado volumen, carga y, además, a alta intensidad. Si no fuera así, no tendrían ninguna opción, ninguna chance de clasificar a ese selecto y muy acotado grupo.
Otro ejemplo, la evolución del deporte de alto rendimiento. Si nos remontamos a la final de los 100 metros planos para hombres en las olimpiadas de Atenas 1896 (es la segunda de las olimpiadas modernas), el primer lugar, Tom Burke, marcó 12 segundos, seguido de Fritz Hoffmann con 12.2 segundos, es decir, una diferencia porcentual de 1,6%. Y, el tercer lugar, Francis Lane, con 12.6 segundos con una diferencia porcentual entre ellos es de 5%.
Esto es para que se entienda lo extremadamente difícil, ya en esa época, que es la obtención de una medalla. Ahora volvamos a nuestra realidad, con ese tiempo de 12 segundos en 100 metros planos, ni siquiera logras clasificar a los Juegos e, incluso, a otros de menor trascendencia.
En el mismo análisis, si nos vamos a Londres 2012, cuando Usain Bolt establece el récord olímpico en 9.63 segundos. Pero no me quiero centrar en él, dado que él es el “rayo” y es único, sino más bien en los otros siguientes corredores. Es decir, entre el segundo y el sexto lugar de la final de los 100 metros planos para hombres de Londres 2012: la diferencia porcentual es menor al 0.5% entre cada uno de esos puestos.
Por lo tanto, antes de criticar debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué significa ser deportista de alto rendimiento?
Una de las definiciones más claras es la que proviene del Inder de Cuba, que sigue siendo el país hispano hablante más laureado en la historia de los Juegos Olímpicos: “Un atleta de alto rendimiento es aquel deportista que está sometido a un elevado rigor de disciplina, tensiones, cargas físicas y psíquicas con un alto impacto en su vida, para cumplir las exigencias técnicas y científicas de su preparación, con el propósito de alcanzar los más alto resultados deportivos”.
Esto implica que se debe dedicar (dado que algunos, además deben trabajar, porque el deporte no les alcanza para vivir) por completo a la práctica de su modalidad deportiva, con espíritu de consagración, entrega y sentido de pertenencia.
Dicho lo anterior, antes de criticar y creerse el más influencers de todos, lo primero que debemos hacer como país, sociedad y familia es apoyar a nuestros deportistas que se están jugando la vida y su carrera por representarnos de la mejor forma posible.
Luis Alberto Parada Salinas
Académico Pedagogía en Educación Física
Universidad San Sebastián