La importancia del apoyo familiar para definir la vocación

El punto más relevante para escoger un camino profesional es la vocación. Cada joven debe descubrirla a su ritmo y siendo consciente de sus potencialidades.

La importancia del apoyo familiar para definir la vocación

Diversos factores, internos y externos, inciden en el proceso de elección profesional, pero interactúan directamente y mantienen una estrecha relación. Los internos guardan relación con el nivel de autoconocimiento e intereses que puede tener un estudiante sobre algún área de conocimientos en general. En tanto, los externos con las posibilidades que genere el entorno, o sea, oportunidades que puedan entregar el contexto escolar, familia y las influencias dadas por terceros.

Javiera HernándezLa familia debe ofrecer contextos que reúnan herramientas y recursos necesarios para que el adolescente pueda explorar en qué áreas se siente más cómodo, pues es uno de los medios que tiene para aprender a conocer sus habilidades e intereses. Los padres o tutores deben apoyar el autodescubrimiento, aprender a través de la experiencia y potenciar lo innato que fluye desde que los hijos son niños. Los padres deben involucrarse de manera respetuosa, sin traspasar frustraciones ni esperanzas, ni presionar para que estudie algo que no le agrada. Los padres son guías para mostrar opciones y enseñar sobre la realidad del contexto educativo-laboral donde están inmersos.

Los padres deben involucrarse de manera respetuosa, sin traspasar frustraciones ni esperanzas ni presionar al joven para que estudie algo queno le agrada.

Esto involucra entender que existen perfiles de ingreso en las carreras, un campo laboral del cual hay que informarse, opciones con proyección de futuro y también, y si la carrera está dentro de las posibilidades económicas de la familia o se requiere ayuda financiera. Pese a todas estas variables, el punto más relevante para escoger un camino profesional es la vocación. Cada joven debe descubrirla a su ritmo y siendo consciente de sus potencialidades. En el caso de un joven que no sabe qué estudiar y está próximo a rendir la PSU, es bueno dejar que la dé, pero sin presionarlo.

Se puede ayudar a través de especialistas para que defina su vocación, que se comprometa a descubrirla en un año sin estudios y que busque un trabajo esporádico que le permita conocer el mundo laboral y así sus habilidades. Otra opción es que escoja un bachillerato que le permita situarse en el contexto universitario, pero desde una mirada más amplia. Cualquier elección debe ser consensuada.

Estudiar implica un compromiso del estudiante y la familia, pues requiere de responsabilidad, constancia, equilibrio emocional y organización económica. La sociedad juega un rol crucial en este proceso de elección vocacional. En estos tiempos le da preponderancia al factor económico, lo que puede influir en que se sugiera a los jóvenes no cursar determinadas carreras. Por esto la elección se vuelve aún más difícil.

Para enfrentar este contexto, no debemos olvidar la importancia de equilibrar habilidades, propósitos personales, el acceso a la educación y el deseo de aprender algo que realmente movilice y sea aliciente para hacer mucho más. Esa es la diferencia para un profesional activo, que tenga ventaja competitiva en un contexto que a veces puede resultar adverso.

Javiera Hernández Fernández
Coordinadora de Formación Integral
Universidad San Sebastián, sede Concepción

Vea la columna en diario El Sur

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