Aprender a administrar los recursos es tan importante como generarlos

Tomar adecuadas decisiones en materia financiera y administración de recursos redunda en la calidad de vida de la población ya que el sobreendeudamiento y la morosidad impiden el logro de metas personales y la concreción de proyectos familiares.

Aprender a administrar los recursos es tan importante como generarlos

Muchas veces hemos escuchado, ya sea en nuestros hogares, lugares de trabajo o entre amigos, comentar lo negativo que es endeudarse o bien espantarse frente a la adquisición de una deuda. Quizás también nos ha tocado ver que, por malas decisiones financieras, familias y organizaciones han perdido una gran parte de su patrimonio o bien han tenido un sobreconsumo que les impide vivir tranquilamente.

daniela-catalanPues bien, estos hechos no están lejos de la realidad de muchos chilenos, quienes, en su mayoría, no tienen noción de finanzas e incluso, al escuchar conceptos relacionados, creen que los deben entender solo cierto grupo de personas o especialistas y que no todos deberíamos conocer.

Esta falta de información y conocimientos ha generado que, durante muchos años, personas hayan tomado malas decisiones en términos financieros, que les han impedido concretar sus aspiraciones o los han dejado sin poder adquisitivo o sumergidos en la pobreza.

Entender la información financiera permite consumir de acuerdo con el nivel de ingresos y no por sobre ellos, lo cual lleva a vivir más tranquilos.

En todo tiempo

Esta falta de información hace que la mayoría de la población se concentre en obtener mayores ingresos, pero no en entender cómo administrarlos de la manera más eficiente, que permita satisfacer necesidades y además desarrollar proyectos o realizar inversiones que en el tiempo permitirán un retorno mayor. Entender la información financiera, asimismo, permite consumir de acuerdo con el nivel de ingresos y no por sobre ellos, lo cual lleva a vivir más tranquilos.

En concreto, para lograr las metas financieras, no solo hay que concentrarse en la manera de adquirir ingresos, sino también en su óptima administración, pues es la única forma de alcanzar nuestros objetivos en estos términos.

En el contexto local, es alto el número de personas que se encuentran sobre endeudadas o bien que están morosas, de todas las edades y de distintos segmentos socioeconómicos. De hecho, según el último informe de Deuda Morosa de Equifax y USS, en la Región del Biobío, poco más de 444 mil personas mantienen deudas morosas. Si bien esta realidad se podría justificar por la crisis económica, la situación no es nueva y ha existido incluso en los momentos de expansión económica.

Lo anterior es evidencia clara y contundente de que es fundamental que se generen instancias desde temprana edad, que permitan adquirir conocimiento y educación en conceptos financieros. Esto puede ayudar, desde un inicio, a los jóvenes a tomar buenas decisiones, las cuales les permitirán en el futuro contar con mayores ingresos y así poder concretar sus sueños y vivir de una manera más tranquila, no agobiado por las deudas.

Si se cuenta con educación financiera, se sabrá de antemano dónde, cómo y cuándo endeudarse con responsabilidad, es decir, endeudarse sabiendo que se podrá responder por la deuda pactada.

Concepto

En este contexto, es válido preguntarse a ¿qué se refiere contar con educación financiera? y ¿qué permitiría? La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico define la educación financiera como: “el proceso por el cual los consumidores, financieros e inversionistas mejoran su entendimiento de productos financieros, conceptos y riesgos, y a través de la información, instrucción y consejos objetivos, desarrollan las habilidades y confianza para tomar decisiones informadas, para conocer dónde acudir para obtener ayuda, y para tomar otras acciones efectivas para mejorar su bienestar financiero”.

En esta definición prima el hecho de poder tomar decisiones efectivas, con información que permita, tal como hemos señalado, un mayor bienestar.

Es importante considerar que la acepción no implica que no se deban generar deudas, pues sabemos que es una de las maneras de conseguir, por ejemplo, bienes duraderos o bien realizar inversiones, lo que sí es que, si se cuenta con educación financiera, se sabrá de antemano dónde, cómo y cuándo endeudarse con responsabilidad, es decir, endeudarse sabiendo que se podrá responder por la deuda pactada. La clave: ser solventes para hacernos cargos de las responsabilidades adquiridas.

Si la educación financiera sigue siendo limitada en nuestra economía, vamos a tener generaciones cada vez más sobre endeudadas lo que genera problemas no solamente de índole financiera, sino también, familiar, personal, psicológico que podrían perjudicar en una gran medida la calidad de vida de la población.

Por tanto, la educación financiera tiene gran influencia en el logro de un crecimiento y desarrollo económico sustentables. Por eso, es indispensable entender la gestión del ingreso, independiente del monto, para la toma de decisiones informadas que, a largo plazo, traerá beneficios a la población y a la salud de nuestra economía en general.

En conclusión, tomar decisiones informadas en cuanto a consumo, inversión y ahorro generará una economía personal, familiar, regional y nacional mucho más sana en el tiempo.

Daniela Catalán Ramírez
Secretaria de Estudios Programa Advance, Facultad de Economía y Negocios
Universidad San Sebastián

 

WhatsApp