Entre el 26 y el 30 de mayo se realizó en París, Francia, el Congreso Internacional LASA 2026, titulado “Republic & Revolution”, encuentro organizado por la Latin American Studies Association (LASA), principal asociación académica dedicada al estudio de América Latina a nivel mundial.
En esta instancia participaron la Dra. Mabel Cantuarias y el Dr. Alexis Candia, académicos de la Facultad de Educación de la Universidad San Sebastián (USS), quienes presentaron el panel “Turbulencias políticas, estéticas y militares en Santiago de Chile: representaciones histórico-literarias de tres hitos del devenir capitalino”. La mesa contó además con la participación del Dr. Francisco Ocaranza, académico de la Universidad Bernardo O’Higgins.
La presencia de los académicos USS en este encuentro internacional permitió difundir avances de investigación desarrollados en la Universidad, dialogar con especialistas de distintas disciplinas y fortalecer redes de colaboración académica en torno a los estudios latinoamericanos.
En su presentación, titulada “El motín de Urriola y la consolidación de la ‘ciudad imperial’”, el Dr. Candia analizó el proceso mediante el cual Santiago consolidó su posición hegemónica en Chile hacia fines de la década de 1850. A partir de la novela Martín Rivas, de Alberto Blest Gana, examinó cómo las tensiones entre conservadores y liberales, así como la alianza entre aristocracia y burguesía, contribuyeron a consolidar el liderazgo político y urbano de la capital, impulsando procesos de modernización que contrastaban con las desigualdades presentes en los sectores periféricos de la ciudad.
Por su parte, la Dra. Cantuarias presentó la ponencia “La guerra civil de 1891 y las crisis de la élite santiaguina”, investigación que propone una lectura de la Guerra Civil desde la ciudad de Santiago como espacio histórico y simbólico. Mediante el análisis de obras literarias y autobiográficas de la época, la académica examinó las estrategias ideológicas, identitarias y culturales desplegadas por la élite tras la crisis política de 1891, explorando las formas en que distintos grupos sociales interpretaron los procesos de cambio que marcaron el fin del siglo XIX.
Además de presentar sus investigaciones, los académicos participaron en mesas especializadas y actividades complementarias que les permitieron conocer tendencias emergentes en los estudios latinoamericanos y fortalecer redes de colaboración académica internacional.