Académico USS analiza los impactos de la quinta generación (5G) de redes móviles en teléfonos. Entre sus beneficios, destaca la reducción de la latencia y conectividad de múltiples equipos.

Tanto Entel como Wom han habilitado un sector de prueba en Santiago para la quinta generación de redes móviles, más conocida como 5G. De hecho, se prevé que, a partir del 2022, ya se empiece gradualmente el avance de su cobertura. Eso, porque en enero de este año se licitó el espectro de banda, lo que plantea una opción real de cubrir mayores zonas que la actual 4G. Sin embargo, aún se desconocen los impactos en los actuales teléfonos celulares.
Para el coordinador del Área de Innovación y Tecnología de la Facultad de Ingeniería y Tecnología de la Universidad San Sebastián sede Concepción, Luis Angulo, la gran mayoría de los celulares seguirán funcionando en las mismas condiciones, ya que son pocos los modelos disponibles en Chile para funcionar con 5G. “No obstante, pensando en la obsolescencia de la tecnología de la que todos somos presa, sí debiese ser una característica demandada en quienes planean renovar equipos el próximo año y de esta manera estar preparados para su llegada”, aconseja.
Los beneficios más evidentes del 5G son la velocidad que, en comparación con su predecesora, es 10 veces mayor. Eso posibilita reproducir contenido en alta definición sin necesidad de cable para asegurar su continuidad. “Otro de los aspectos positivos es la reducción de latencia que, en términos sencillos, podemos entenderlo como el retardo o tiempo de “viaje” de un dato de un extremo a otro. Ese tiempo se plantea que sería de tan solo 1 milisegundo”, puntualiza Angulo.
Esta súper velocidad fortalecerá enormemente el desarrollo de ecotonos, es decir, puntos de intersección entre dos ecosistemas distintos, “tales como la telemedicina o creaciones ligadas al Internet de las Cosas, lo que genera impacto en la comunidad en general y no solo en quienes cuentan con teléfonos 5G”, afirma el académico de la USS.
Otro de los beneficios que traerá es que el espectro de cobertura que crecerá en 100 veces la capacidad actual, lo que podrá multiplicar el número de dispositivos conectados sin problemas de conexión.