
En febrero de 2024, un incendio de gran magnitud arrasó con más de 9.200 hectáreas en las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Limache, que dejó más de 8.000 viviendas destruidas y afectó a más de 21.000 personas.
El sector de Villa Independencia, en Viña del Mar, fue una de las áreas más golpeadas por la emergencia. La escuela del mismo nombre, donde estudian 237 niños, niñas y adolescentes, sufrió graves daños estructurales, perdiendo la zona de prebásica, el comedor, la cocina, las salas multiuso y los servicios sanitarios, entre otros.
A pesar del impacto, las clases se retomaron casi de inmediato gracias a la instalación de espacios modulares temporales en los sectores más afectados. Sin embargo, el desafío era mucho mayor que la reposición de espacios físicos: el incendio dejó secuelas emocionales profundas, interrumpió procesos educativos y alteró los vínculos familiares y comunitarios.
Frente a esta realidad, nació el proyecto de Vinculación con el Medio (VcM) “Educa+: Movilizando el aprendizaje en Villa Independencia”, impulsado por la Fundación Desafío Levantemos Chile gracias al aporte de Algeciras y ejecutado por a la Universidad San Sebastián (USS), que busca fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, promover el bienestar emocional y articular una red de apoyo entre la escuela, las familias, la universidad y la fundación.
“Nos dimos cuenta de que antes de pedirles que aprendieran lenguaje o matemáticas, necesitaban volver a confiar en ellos mismos, recuperar su autoestima y aprender de nuevo a relacionarse con otros”, explica María Vinka Moyano, académica VcM de la Facultad de Psicología y Humanidades de la USS y coordinadora general del proyecto.
La propuesta considera acciones específicas en cuatro áreas clave:
Al respecto, Matías Chávez, jefe de la Unidad Técnica Pedagógica de la Escuela Villa Independencia, señala que “en esta propuesta, nuestras problemáticas se abordan desde una perspectiva integral. Esto nos ha ayudado a entregar una alternativa complementaria al aula, que es el trabajo individualizado con los niños, algo que bajo nuestro sistema no les podemos brindar, sobre todo en los casos de rezago”.
La iniciativa beneficia directamente a 38 estudiantes de 4º a 8º básico, a sus apoderados y a 26 docentes, generando un ecosistema de aprendizaje y contención que involucra activamente a toda la comunidad escolar.
El equipo académico de la USS, compuesto por las académicas Vanessa Jara, Mabel Cantuarias e Isabel Rosemblatt, especialistas en salud, educación y diseño digital, respectivamente, trabaja en conjunto con un equipo de terreno integrado por la asistente social USS Belén Delgado; los estudiantes de Animación Digital, Lara Ponce y Maximiliano Lorca; y los profesores Francisca Espinoza, Farath Pulecio y Olga González. Su labor en terreno considera visitas domiciliarias, escucha activa a las familias y la creación de espacios de autocuidado y buena convivencia escolar.
Por su parte, la Fundación Desafío Levantemos Chile articula recursos técnicos y humanos en el territorio, facilitando el desarrollo del proyecto y su conexión con las necesidades reales de la comunidad.
María José Momberg, subdirectora de Educación del Desafío Levantemos Chile, detalla que “el programa de Reactivación de Aprendizajes en Villa Independencia es una muestra concreta de lo que podemos lograr cuando se unen voluntades. Gracias al compromiso del donante Algeciras y al trabajo conjunto con la Universidad San Sebastián como ente ejecutor, estamos entregando a los estudiantes herramientas clave para recuperar aprendizajes, fortalecer habilidades socioemocionales y reencantarse con la educación”.
Hoy se construyen de forma definitiva los espacios siniestrados gracias a la gestión de Desafío Levantemos Chile y donantes como Fundación Viento Sur, Cámara Chilena de la Construcción y Fundación Solari.
“Más allá de la reconstrucción material, esta experiencia demuestra que la educación también puede ser una vía para sanar, contener y proyectar futuro. Los espacios se llenan de dibujos, lecturas y risas que vuelven poco a poco y la comunidad de Villa Independencia reafirma que la educación, cuando es vivida como un esfuerzo conjunto entre escuela, familias, universidad y sociedad civil, puede ser la semilla de una esperanza real y duradera”, agrega Vinka Moyano.
En tanto Lara Ponce, estudiante de Animación Digital, cuenta que “gracias a este proyecto he podido enfrentarme a un entorno más profesional. Me hace feliz poder aplicar lo que he aprendido y que mis ilustraciones pueden motivar a los escolares a aprender. Crear personajes personalizados para el colegio, y que estos puedan ayudar a los alumnos a estudiar de una forma más entretenida y accesible, es algo que realmente me alegra y me hace sentir satisfecha de haber aceptado este desafío”.