
Esta vez, ellos fueron los reconocidos. Cuarenta y un académicos de las sedes de Santiago, Concepción, Valdivia y Puerto Montt recibieron la Distinción de Excelencia Docente, un reconocimiento impulsado por la Vicerrectoría Académica de la Universidad San Sebastián que resalta lo mejor de nuestro sello formativo.
El reconocimiento se concretó tras un riguroso proceso de selección que consideró criterios como el compromiso, la ética profesional, las prácticas pedagógicas y el impacto real en la experiencia de los estudiantes. La distinción, que se entrega por segunda vez, reunió a académicos de las cuatro sedes de la universidad y consolidó una tradición que la institución busca mantener y profundizar.
Entre los distinguidos, cuatro académicos recibieron el reconocimiento por segundo año consecutivo, lo que los convierte en un ejemplo de trayectoria y consistencia dentro de la misión docente de la USS: Macarena Mansilla, Carlos Villarroel, Carol Asencio y Daniela Castro.
“En nuestras manos está enseñar lo que sabemos y cultivar en otros el deseo de seguir aprendiendo. Cada aula es parte de una historia larga y significativa. El docente tiene la responsabilidad de dejar una huella. Reconocerlos es honrar la misión más profunda de la Universidad”, señaló el rector Carlos Williamson.
Dichas palabras coincidieron con las del prorrector Javier Valenzuela, quien destacó el sentido de este reconocimiento. “Los profesores que ejercen labor docente hacen un trabajo que merecen ser valorado. Ustedes son representantes de nuestra labor misional. Aunque hoy somos una Universidad más compleja, nunca perdemos la esencia: formar”, afirmó.
Por su parte, Antonio Pujol, vicerrector Académico, explicó que la distinción considera la visión tanto de directivos como de estudiantes. “Es un reconocimiento real. Sabemos lo difícil que es alcanzar un lugar de excelencia. Son un ejemplo”, dijo.
El Dr. Carlos Vio, presidente de la Junta Directiva USS, también fue categórico: “Quienes hoy reciben este reconocimiento, encarnan la capacidad de despertar en otros la capacidad por saber, por hacer las cosas bien, por servir. Gracias por lo que hacen cada día, al servicio de la vida y de la comunidad”.
Una de las docentes distinguidas fue Macarena Mansilla, quien lleva once años ejerciendo la docencia universitaria y recibió la distinción por segunda vez .
“Es un honor estar aquí nuevamente. Estoy en una parte maravillosa de mi vida, la de compartir con estudiantes. La docencia es un privilegio. Es acompañar procesos de desarrollo con responsabilidad”, agregó.