Desde máscaras faciales a transporte de vacunas: el rol de la Ingeniería en medio de la pandemia

Cada 14 de mayo se conmemora en Chile el Día de la Ingeniería, marcado esta vez por las exigencias y desafíos impuestos por el Covid-19. ¿Por qué esta área y sus expertos han realizado una tarea fundamental? Acá te lo explicamos.

ingeniería

Su rol ha sido sigiloso, pero no por ello menos relevante. El Covid-19 ha puesto a prueba a la Ingeniería y sus especialistas, quienes desde la innovación, la tecnología y la logística han enfrentado el complejo panorama que vive Chile y el mundo.

Así lo explica Federico Casanello, decano de la Facultad de Ingeniería y Tecnología de la Universidad San Sebastián, quien repasa los hitos alcanzados por el área en la lucha contra la pandemia.  “La Ingeniería ha contribuido mediante el diseño de modelos predictivos que permiten estimar la evolución de contagios en diversas zonas y, a partir de ello, la necesidad de recursos (camas, respiradores, etc.)”, afirma.

decano-FIT_Federico-Casanello -En los centros urbanos, en tanto, “los ingenieros han diseñado soluciones de transporte para reducir la probabilidad de contagio (…) Asimismo han diseñado múltiples dispositivos, como máscaras faciales mediante impresoras 3D, respiradores artificiales, insumos para equipamientos médicos, entre otros”.

¿El último gran logro? “El exitoso diseño de logística para la distribución de vacunas a nivel mundial, donde hay que coordinar la oferta (fabricación), transporte, almacenamiento, puntos de vacunación y demanda”, detalla el académico.

Ingenieros e ingenieras se preparan para lo que viene 

A juicio del decano USS, uno de los principales retos de la Ingeniería en el corto y largo plazo es desarrollar innovaciones sustentables que mejoren el nivel de vida de las personas. “Por ejemplo, desarrollar materiales inteligentes para la construcción, cadenas logísticas hiperconectadas, tecnologías energéticas limpias, nuevos dispositivos electrónicos, aplicaciones de inteligencia artificial, entre otras”.

En esta línea, “los nuevos ingenieros debieran tener una formación tecnológica fuerte, con una sensibilidad importante con el medio ambiente y con la capacidad de impulsar proyectos innovadores e interdisciplinarios”, apunta Casanello. Y en este escenario, la Universidad San Sebastián tiene terreno ganado.

“Nosotros formamos ingenieros con sello en las tecnologías del siglo XXI (modelación e impresión 3D, simulación, realidad virtual, sensores, inteligencia artificial, etc), con sensibilidad ambiental y ética, y con una alta conexión con empresas de distintos rubros y sus principales problemas”, recalca. “Nuestros estudiantes desarrollan proyectos durante toda la carrera, lo que les permitió trabajar con más de 300 empresas o instituciones a nivel nacional en el 2020”.

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