Recomendaciones para el buen uso y protección del traje clínico

El traje clínico o delantales utilizado por los profesionales de la salud en los centros asistenciales puede convertirse en un vector de transmisión de microorganismos. Dentro de los principales riesgos se encuentra la aparición de infecciones cutáneas, malestares generales, enfermedades estomacales, entre otros problemas médicos.

El traje clínico es sin duda uno de los principales objetos de protección personal para los profesionales de salud alrededor del mundo. Su objetivo es proteger a las personas frente a contaminación con fluidos o material biológico de los pacientes y aunque en los últimos años se ha implementado material especial para su fabricación, con la finalidad de inhibir el crecimiento de microorganismos, la presencia de microorganismos estos en la superficie no se ha podido evitar.

Durante el conversatorio “De la Clínica a la Comunidad: Amenazas de Contagio de Microorganismos”, realizado para los estudiantes del Bachillerato en Ciencias de la Salud de la Universidad San Sebastián (USS), el académico del departamento de ciencias biológicas y químicas, Sebastián González, expuso sobre los riesgos que implica el mal uso de esta vestimenta.

“El uso del traje clínico fuera del ambiente hospitalario genera dos problemáticas. Uno, microorganismos ambientales pueden ingresar a los hospitales, donde personas susceptibles pueden contraer una infección con estos microorganismos. Y dos, las bacterias que se encuentran en el hospital, las cuales muchas de ellas son resistentes a diferentes antibióticos, pueden llegar a la comunidad desatando un riesgo sanitario”, señaló el académico.

A pesar de incorporar tecnología en la fabricación de los trajes, estudios internacionales han mostrado que bacterias como la Staphylococus aureus resistente a meticilina (SARM), Pseudomona aeruginosa, Clostridioides difficile, Klebsiella pneumoniae productora de carbapenemasa y Escherichia coli, han sido encontradas.

Recomendaciones

Para los estudiantes que cursan carreras de la salud, la utilización de los trajes clínicos y delantales comienza en la época universitaria, ya que realizan simulación clínica y cumplen con las horas correspondientes de internado y prácticas clínicas, por lo tanto, siempre es recomendable mantener los mismos cuidados que cualquier profesional de la salud.

Respecto a eso, González señala que lo primero es que los estudiantes tengan la costumbre de utilizar sus respectivos uniformes en los ambientes para lo que están diseñados.

“Es clave que el traje clínico se mantenga en los espacios indicados, en espacios de simulación o cuando asisten a sus prácticas profesionales. Para toda otra actividad utilizar su ropa diaria y delantal si lo amerita. Hay que recalcar que el traje clínico no sustituye al delantal en los laboratorios y especialmente si el estudiante está cursando una asignatura de microbiología debería evitar usar su traje clínico para que este no actúe como vector de los microorganismos que se revisan en el laboratorio”, afirmó el académico de la USS.

Por lo tanto, es importante que:

  • No utilizar en lugares de alta concurrencia de personas como transporte público o cafeterías.
  • El traje se transporte dentro de bolsas selladas.
  • Al momento del lavado realizarlo con agua a alta temperatura y utilizar detergentes con componentes activos biocidas.
  • Utilizar desinfectantes adecuados.
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