Investigadoras potencian el estudio del bienestar humano

La Facultad de Psicología y Humanidades cuenta con cinco investigadoras: las doctoras Paula Dagnino, Ana Calderón, Ximena Moreno, Mariavictoria Benavente y Consuelo Novoa, han dedicado gran parte de sus carreras a investigar temas de salud mental infantil, efectos de la psicoterapia en pacientes y procesos de envejecimiento.

El fin de la investigación es generar conocimientos y soluciones a problemas prácticos desde diversas miradas. En esa línea, la psicología ofrece espacios para caracterizar a la población, comprender sus reacciones y sus motivaciones y cómo sus contextos favorecen o no el desarrollo de sus potencialidades, y con esto, generar nuevos conocimientos con aplicación práctica que ayuden a las personas, de diversas edades y grupos, a mejorar su calidad de vida y salud mental.

Esa es la tarea que buscan cumplir las investigadoras de la Facultad de Psicología y Humanidades de la Universidad San Sebastián (USS), quienes se han dedicado a la investigación de los procesos psicológicos y relaciones humanas desde el bienestar infantil, parentalidad, efectos de la psicoterapia y procesos de envejecimiento.

Las doctoras Paula Dagnino, Ana Calderón, Ximena Moreno, de sede Santiago, Mariavictoria Benavente y Consuelo Novoa de sede Concepción, coinciden en que el mundo de la investigación es competitivo y desafiante, sin embargo, invitan a los futuros psicólogos a explorarla y descubrir lo gratificante del proceso. Aquí sus historias.

“La práctica clínica es una constante investigación de uno mismo y del otro”

La psicóloga y doctora en Psicoterapia por la Universidad Católica de Chile y la Universidad de Heidelberg (Alemania), Paula Dagnino divide sus días entre la docencia, la atención clínica y la investigación, área a la que se ha dedicado durante más de 15 años, tres de los cuales han sido en la USS donde hoy forma parte del claustro académico del Doctorado en Psicología y Salud Mental y dicta clases en pregrado en Sede Santiago.

Inicialmente sintió interés por la biología y la medicina, pero finalmente se inclinó por la psicología ya que, en su círculo, cumplía ese rol de “ser la que más escuchaba a los demás, la que podía orientar y aconsejar, entonces también me empezó a dar vueltas la psicología, pensando en el ámbito clínico”.

Durante su formación se encontró con la investigación gracias al contacto con docentes y psicoanalistas que se dedicaban a ella y le interesó porque “en mi época la metodología era muy árida, no era investigación como yo la concibo hoy en día. Hice la práctica en una clínica psiquiátrica y allí me encontré con un grupo de psicólogos y psiquiatras psicoanalistas que preguntaron si alguien podía ayudar en un proyecto, a mí me encanta aprender y soy inquieta, por lo que me ofrecí, allí me encontré con la investigación y me fasciné”.

Según explica, su trabajo ancla se ha orientado hacia “entender cómo y por qué los pacientes cambian en los procesos de ayuda psicológica. Desde distintas aproximaciones, he podido evaluar, analizar, cómo es el trabajo entre terapeutas y pacientes. A partir de esto me he ido dirigiendo a entender las características y los procesos psicoterapéuticos de pacientes con depresión y/o trastornos de la personalidad. Te diría que todo mi trabajo debe tener una utilidad práctica, una utilidad clínica. Es investigar para enriquecer la clínica y es desde la clínica que surgen preguntas de investigación”. La Dra. Paula Dagnino, es directora del Postítulo en Psicoterapia y Salud Mental de nuestra casa de estudio, que busca entregar formación clínica basada en los resultados de investigaciones actuales.

“La investigación es necesaria si queremos seguir avanzando y tratando a las personas”

“Hasta 3° medio yo quería estudiar Ingeniería Civil porque me encantaban las matemáticas”. Así recuerda la doctora por la University College London y académica colaboradora del Doctorado en Psicología y Salud Mental USS, Ana Calderón, su decisión sobre dedicarse o no a la psicología.

Un año más tarde y conversando con psicólogos y psiquiatras que tomó la decisión de entrar a la carrera porque lo que le interesaba era “trabajar con las personas”, explica. Desde su formación en pregrado estuvo vinculada a la investigación mediante ayudantías que dictó en los cursos de metodologías cuantitativas.

Gracias a sus conocimientos en el análisis de datos mediante cuestionarios es que unió la clínica con la investigación, desarrollando trabajos en materia de resultados en tratamientos de salud mental, es decir, mide la sintomatología o relaciones interpersonales antes y después del tratamiento para entender qué cambió, qué no y por qué. Actualmente se dedica a la investigación de proceso para comprender qué pasa, qué hace el paciente y el terapeuta y cómo se desarrolla la interacción entre ellos, esto con énfasis en adolescentes con depresión.

Comenta que el mundo de la investigación es competitivo, tanto en la misma disciplina como con ciencias “duras”, pero recalca que “es necesaria si queremos seguir tratando a las personas, dando mejores tratamientos. No podemos estar encerrados pensando en cómo lo hacemos, sino que ponerle cabeza y tener flexibilidad en incorporar diferentes metodologías”.

“El conocimiento científico no significa saberlo todo”

“Siempre me ha gustado estudiar, leer, entender, averiguar”, así explica la doctora en Salud Pública por la Universidad de Chile, investigadora, profesora asistente y miembro del claustro académico del Doctorado en Psicología y Salud Mental USS, Ximena Moreno su interés por la investigación, área a la que se dedica desde 2010.

“Yo trato siempre de transmitirle a las y los estudiantes de pregrado el gusto por la investigación. Cuando ejercemos como psicólogos tenemos que tomar decisiones, se nos plantean problemas en la práctica y tenemos que reaccionar frente a eso, y para eso es necesario evaluar lo que está ocurriendo, hacer un diagnóstico, plantearse hipótesis y contrastarlas”.

Sus líneas de investigación se han enfocado en la salud pública, salud mental y procesos de envejecimiento, área en la que comenzó al participar de un proyecto aplicado para generar material y guías para el trabajo en promoción de la salud en atención primaria. Reconoce que la investigación es competitiva, especialmente en lo que respecta a la asignación de recursos, y más desde la psicología que “analiza fenómenos más difíciles de entender porque son menos concretos, entonces ahí el desafío es poder transmitir de manera clara y convincente que también es evidencia. El conocimiento científico no significa saberlo todo, por el contrario, significa estar siempre cuestionado ¿esto será suficiente?”, resalta Moreno.

 “En la psicología te tiene que fascinar lo humano”

Estudiar el bienestar y la vida en la escuela, sus características y las relaciones que se dan dentro de ellas en el desarrollo integral de niños y adolescentes son los focos de investigación de la doctora en Salud Mental por la Universidad de Concepción y doctora en Psicología, Salud y Calidad de Vida por la Universidad de Girona (España) y académica del claustro, Mariavictoria Benavente.

Ese interés nace desde su época escolar y hoy, ya dedicada a la investigación, pero también dictando clases en pregrado, explica que “le encanta trabajar con estudiantes porque es una oportunidad de mirar a alguien en su proceso de formación e invitarlo a ser curioso, abierto y a mostrarles esta disciplina que es tan bonita y gratificante”.

Si bien en sus inicios se dedicó de lleno a la clínica, fue gracias a que obtuvo el premio al mejor promedio de su generación y con eso la posibilidad de estudiar un magíster, es que llegó a la investigación, ya que realizaba clases al mismo tiempo que atendía pacientes y eso le despertó las ganas de aprender más.

“En la psicología te tiene que fascinar lo humano y a mí me parece que con la investigación hay una manera de hacer una contribución bien directa. En el trabajo de investigación hay que leer harto, hacer mucho análisis de datos, pero todo cobra sentido cuando vas de nuevo, en mi caso, a las escuelas y converso con los estudiantes, con los profes y entiendo para qué hago todo eso, el sentido que tiene”.

“La investigación tiene un atractivo tremendo cuando la experimentas”

Nueve años dedicada a la investigación lleva la doctora en Psicología por la Universidad de Concepción, Consuelo Novoa. Actualmente es académica investigadora y colaboradora del Doctorado en Psicología y Salud Mental USS, y recalca la importancia de saber conocer el valor de la disciplina en la investigación.

“Me interesé en la investigación gracias a un profesor que tuve y que vio ciertas habilidades en mí que yo a lo mejor no reconocía como propias, así que comencé a explotarlas mucho más. También me atreví a participar más activamente en proyectos, no solo desde afuera como asesora técnica, sino que también me impulsó a postular al doctorado”.

Su trabajo en investigación se orienta al bienestar de madres y padres y la salud mental infantil, específicamente estudiando el impacto de la crianza, tanto en los cuidadores como en niños y niñas. Y al igual que sus colegas, coincide en que la investigación es un área competitiva y desafiante, y que un gran desafío es “la falta de tiempo, el poder conciliar la vida personal, social, familiar con los desafíos de la producción en investigación”.

Pese a esto, la investigadora recalca que es un área atractiva para desarrollarse profesionalmente ya que “tiene un atractivo tremendo cuando la experimentas. Cuando recoges los datos de las personas, cuando te vinculas con ellos y cuando te entregas a analizar resultados que son útiles para resolver, para intervenir y para ayudar a otros”.

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