Opinión: Solamente solo

Paulina Dardel, secretaria de Estudios de las licenciaturas de Literatura y Filosofía de la USS, analiza en su columna la resolución de la RAE sobre el uso del tilde en la palabra “solo”.

Hace pocos días volvió a la palestra pública la conocida rencilla sobre si se debe o no tildar la palabra “solo”. La RAE, ente que marca la pauta sobre el uso de vocablos hispánicos, indicó a través de sus redes sociales que el uso del “solo” nunca ha cambiado, pues se indica en su página web que tanto como adverbio, adjetivo, pronombre o determinante, no debe llevar nunca la tilde, sino simplemente se utiliza el símbolo gráfico en aquellos casos en los que se pueda generar duda.

 

Hemos enseñado a escribir desde el 2010, cuando se generó dicha regla, a miles de estudiantes que estas cuatro letras no se tildan, sino que se hace únicamente en aquellos casos en los que puede haber ambigüedad, y siempre que no se pueda utilizar una sinonimia; ahí el vocablo sí debe llevar una tilde. Seguimos corrigiendo textos en los que otras palabras, como “ésto” o “ésas”, son escritos de manera incorrecta por numerosas generaciones que pasan por nuestras aulas, pienso, porque muchas veces hay personas que no están al día con las reglas que varían. Pensemos que el lenguaje se crea gracias a un conjunto de usuarios que le utilizan, por lo tanto, es susceptible de diversificaciones.

 

La Real Academia de la Lengua Española, así como también el Diccionario Panhispánico de Dudas han sido claros al indicar que la norma en cuestión no ha variado desde 2010, y, repito aquí, que solo en aquellos casos en que se pueda generar un equívoco en el sentido de una oración, debe haber una tilde de por medio. De no ser así, la marca gráfica no está.

 

Esta idea que ha sido tan comentada últimamente y que ha dado lugar nuevamente a que se busque cuál es la fórmula correcta para escribir sin caer en error, nos deja en claro que debemos estar pendientes con cierta frecuencia de cómo la utilización de algunas palabras puede cambiar, no solamente por norma, sino que también por el uso que le da una comunidad o red de usuarios a los términos polisémicos. Esto no quiere decir que debemos revisar cada día el portal web de la RAE, sino que, más aún, debemos hacer una utilización correcta de las palabras que caminan cotidianamente con nosotros.

 

Paulina Dardel
Secretaria de Estudios de Literatura y Filosofía.
 Facultad de Psicología y Humanidades, USS.

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