Uno es el medio de transporte más utilizado por los santiaguinos, y el otro una pandemia que obliga a mantener distancia social. ¿Se pueden unir ambas realidades? ¿Puede afectar el coronavirus las finanzas del Metro?

La situación es compleja. Aunque en las últimas horas se han registrado aglomeraciones de usuarios en las estaciones de Metro tras la implementación del toque de queda, la cifra de usuarios del tren subterráneo ha caído a causa de la diseminación del Covid-19.
A ello se suman las voces de quienes piden cuarentena total para que los trabajadores no salgan de sus casas. ¿Podrían afectar estas acciones las finanzas de Metro?
Carlos Melo, director del Centro de Ingeniería y Políticas Públicas de la Facultad de Ingeniería y Tecnología de la Universidad San Sebastián, explica que “Metro enfrenta un escenario en que hay menos validaciones (de pasajes) y costos de mantenciones más o menos constantes. Los sueldos se siguen pagando, y si bien la oferta está disminuida (menos viajes en comparación a un día normal) hay que seguir proveyéndola”.
En concreto “tienes un sistema donde los costos caen, pero no de la misma forma en que caen los ingresos. Y eso genera un déficit que se va acumulando en el tiempo”, recalca. “Metro tiene la salvaguarda de que al ser una empresa del Estado, puede ser capitalizada, pero esto puede convertirse en un escenario muy complejo para los operadores de buses, no sólo de Santiago”.
Entre los desafíos planteados por el coronavirus, se suma la estrategia del transporte público para enfrentar una pandemia. Según el académico, “hay ciertas condiciones favorables, pero otras complejas”
En las favorables:
Los aspectos negativos son: