María Teresa Valenzuela: “El equipo de salud pública tiene la camiseta puesta en la USS” 

La nueva directora del Departamento Nacional de Salud Pública de la Facultad de Medicina y Ciencia, María Teresa Valenzuela, exsubsecretaria de Salud Pública, y una de las impulsoras del plan de control del sarampión en el país, comenta que sus esfuerzos están puestos en aplicar una mirada estratégica que permita, mediante la articulación de los distintos departamentos, responder a las necesidades de salud de nuestro país. 

Hace pocos meses la Dra. María Teresa Valenzuela se convirtió en la nueva directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad San Sebastián. Cargo desde el que espera transmitir el conocimiento y la experiencia que adquirió trabajando en terreno como subsecretaria de Salud Pública, antes como directora del Instituto de Salud Pública y también como consultora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).  

Respecto a su principal rol en este nuevo cargo, la doctora Valenzuela o Marité -como le dicen sus cercanos- comenta que “mi aporte fundamental está en enseñar sobre el funcionamiento del sistema de salud y las responsabilidades de cada organización, pero desde una mirada amplía, 360°, y estratégica. Todo este trabajo con las distintas disciplinas y departamentos es un rompecabezas donde es necesario que las piezas se inserten, pero de manera articulada, y a partir de eso lograr un trabajo que nos permita responder a las necesidades de salud pública de nuestro país. Eso es lo que me inspira hoy en día”.   

Principales desafíos y proyecciones  

La doctora cuenta que uno de los principales retos que debe asumir en este nuevo cargo tiene que ver con la enseñanza, la investigación y liderazgo, sujetos a valores y servicio a la comunidad. 

Agregó que otro de sus grandes desafíos tiene que ver con que “para trabajar desde la promoción, la prevención hasta la rehabilitación de enfermedades es necesario comprender el verdadero aporte que significa contar con un equipo interdisciplinario. Unir almas de distintas disciplinas como kinesiología, terapia ocupacional, enfermería, bioquímica, química y farmacia, medicina, odontología, nutrición y dietética. Además de armar redes con otras carreras como por ejemplo ingeniería, economía, y solo así podremos lograr un trabajo y resultados realmente significativos, trascendentes, y que superen barreras”.  

Respecto a nuestro sistema de salud a nivel nacional, la doctora hace un llamado a aprovechar las nuevas tecnologías que tenemos a disposición, y trabajar en conjunto por mejorar un sistema que hoy en día se encuentra fragmentado.   

“Tiene que haber un cambio en la gestión del sistema. En términos de niveles: primario, secundario y terciario, tenemos un sistema fragmentado donde no hay intercambio de información sobre el manejo de los pacientes, del diagnóstico y del tratamiento entre los distintos niveles, desde la atención primaria hasta hospitales o centros de salud. Entonces, cuando una persona que es atendida pasa de un nivel a otro, el traspaso es ineficiente y poco efectivo, con pérdidas en el seguimiento de ella. Es necesario un trabajo mancomunado entre especialistas e informáticos para poder desarrollar la mejor herramienta tecnológica, con la mejor disposición y convicción, que permita solucionar esos problemas”.   

En este sentido, agregó que es crucial la existencia de un “registro de la persona que, independientemente que se haya atendido en Arica, le permita ser atendida en Temuco, con toda la información relevante para entregarle una atención adecuada y oportuna”.   

Sobre su trayectoria 

Durante su carrera profesional ha debido superar muchos desafíos. En 1991 le tocó manejar la llegada del cólera a Chile, donde debió coordinar todo el quehacer de los laboratorios clínicos y ambientales para preparar al país. Tras un llamado desde el Ministerio de Salud, se hizo cargo del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), con el objetivo de eliminar el sarampión de Chile y lograr las metas para la certificación de erradicación de la poliomielitis en el país. 

También desde el Instituto de Salud Pública de Chile, contribuyó a la implementación de la Bioequivalencia, gran avance para el acceso a medicamentos a un menor costo. Y ahora más reciente, si bien se había presentado al retiro, en 2021, la llamaron para asumir la Subsecretaría de Salud Pública, cargo que según comenta, “asumió con mucha dedicación y pasión porque sentía el gran compromiso de que nuestro país saliera delante de esta gran pandemia de Covid-19”.   

Hoy, tras dos meses como líder del Departamento Nacional de Salud Pública, comenta que, si bien existen muchos desafíos por delante, hasta el momento tiene grandes convicciones y destaca que “el equipo de salud pública tiene la camiseta puesta en la USS y me encanta”.