Maratón de Santiago 2022: tips para no sufrir lesiones

Son tres las categorías de esta competencia: 10, 21 y 42 kilómetros que exigen el máximo esfuerzo de los deportistas. Académico USS entrega algunas recomendaciones para evitar lesiones  y prepararse de la mejor manera para esta y futuras competiciones.

Maraton principal 2

El 8 de mayo se realizará la tradicional Maratón de Santiago, que contempla las categorías de 10, 21 y 42 kilómetros. Quienes participen en este encuentro deportivo deben contar con una preparación previa y una condición física adecuada.

Ricardo Henríquez, magíster en Fisiología y director de Kinesiología de la USS explica que la preparación varía según la categoría. Por ejemplo, para quienes corren 10K, deben haber comenzado a trabajar entre 3 y 6 meses antes. En el caso de los 21K, la preparación debe ser de seis meses y para 42K lo mínimo es un año o más. 

“Durante este proceso se debe generar resistencia, fuerza y flexibilidad, además de preparar la musculatura y acomodarse a la vestimenta y las zapatillas. La elección de las zapatillas es importante y depende de la superficie y el tipo de pisada que tenga la persona”, señala el académico.

Ricardo Henriquez director KInesiologia foto columna“Es una pésima práctica comprarse zapatillas de running nuevas los días previos a la Maratón, porque se requiere de tiempo para adaptar el pie, ya que si no se va a generar incomodidad, roces y lesiones. Lo mismo en el caso de los calcetines y sus costuras para evitar problemas como roces y heridas al correr”, sostiene el kinesiólogo.

Minimizar riesgos

Es importante no subestimar el proceso de preparación, que contempla desarrollar resistencia, fuerza y potencia para el esfuerzo muscular en el tiempo y en el caso de los 42K se pueden sumar ejercicios de sobrecarga como las pesas.

Ricardo Henríquez asegura que las lesiones más comunes durante el proceso de preparación son las contracturas musculares producto del sobreesfuerzo y desgarros debido a lo mismo. Esto se suma a la mala flexibilización y preparación de la musculatura y de los tejidos y las posibles caídas a raíz de la fatiga o por no conocer el recorrido cuando se está entrenando.

“Un desgarro dependiendo de la magnitud puede impedir a una persona volver a hacer actividad física entre 1 y 3 meses, porque se trata de la ruptura del tejido muscular. Por el contrario, una contractura es mucho más fácil de tratar y se puede superar en un par de días con un buen tratamiento”, finaliza el kinesiólogo.

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