Kinesioterapia: cuatro mecanismos analgésicos para tratar el dolor

En un webinar organizado por el Magíster en Kinesiología Musculoesquelética de la U. San Sebastián, especialista explicó cómo funciona nuestro cuerpo y los tratamientos indicados para tratar lesiones.

Kinesioterapia cuatro mecanismos analgésicos para tratar el dolor

En el campo de la kinesiología musculoesquelética, gracias a los avances en neurociencia y en biología molecular, se han descubierto y estudiado diversos mecanismos analgésicos que contribuyen al alivio del dolor, los que se han vuelto fundamentales en la terapia y rehabilitación de lesiones musculares y traumas en los pacientes.

Leonardo Rodríguez, kinesiólogo egresado de la Universidad San Sebastián y actual doctorando en Ciencias de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, quien fuera académico y uno de los gestores del Magíster en Kinesiología Musculoesquelética USS, se refirió a cuatro de los principales mecanismos analgésicos utilizados para el dolor.

Terapia con frío

Uno de los mecanismos analgésicos más conocidos es la crioterapia: la aplicación de frío en los pacientes. Este mecanismo se basa en la capacidad del frío para disminuir la conducción de las fibras nerviosas, actuando como un anestésico local, y su efectividad ha sido ampliamente comprobada en el campo de la kinesiología. Un receptor importante involucrado en este proceso es el TRPM8, un canal que se activa con estímulos fríos y con el mentol. “Cuando se aplica frío a una lesión, los receptores TRPM8 se abren y generan estimulación inhibitoria en la médula espinal, lo que lleva a la reducción del dolor”, explica Rodríguez.

Punción seca

La punción seca es una técnica utilizada por los kinesiólogos musculoesqueléticos para tratar puntos gatillo y disfunciones musculoesqueléticas. La punción seca es una intervención, que al igual que la acupuntura ocupa aguja, sin embargo difiere en que no se aplica de manera subcutánea, sino que busca ir dentro del vientre muscular, a nivel más profundo. Consiste en hacer una punción en un punto doloroso específico del músculo, lo cual puede generar una respuesta analgésica al liberar neurotransmisores inhibidores, como opioides endógenos, serotonina, dopamina y GABA. Esta técnica se utiliza comúnmente para tratar contracturas musculares y tensiones, y se ha observado que puede aliviar el dolor de manera efectiva.

Neuromodulación

La neuromodulación percutánea implica el uso de agujas con corriente eléctrica para estimular puntos específicos cerca de los nervios que proveen sensibilidad a la zona afectada, lo cual puede tener un efecto analgésico potente. Según explicó el kinesiólogo, este mecanismo actúa como un “interruptor” que disminuye la intensidad de la señal de dolor enviada al cerebro, al atenuar la secreción de sustancias químicas responsables del dolor.

Terapia manual

La terapia manual es un enfoque amplio que abarca diversas técnicas utilizadas por los kinesiólogos para tratar el dolor y mejorar la función muscular. Esta forma de terapia se enfoca en la movilización y manipulación de tejidos blandos, articulaciones y estructuras musculoesqueléticas. A través de técnicas específicas, como el masaje, la movilización articular y el estiramiento, se busca aliviar el dolor, mejorar la circulación y promover la recuperación de los tejidos.

Finalmente, el especialista destacó el efecto placebo como un fenómeno en el que un tratamiento o intervención no tiene propiedades terapéuticas reales, pero puede provocar mejoras en la salud o aliviar los síntomas de un paciente. “Este efecto está influenciado por diversos factores contextuales, como la comunicación efectiva, el lenguaje utilizado, la confianza en el clínico, el confort del paciente y las expectativas positivas”, señaló.

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