En una emotiva ceremonia encabezada por el Cardenal Ricardo Ezzati y realizada en el sector de Bajos de Mena, la comunidad de Puente Alto se reunió a celebrar la canonización de San Juan Pablo II en torno a la figura de la estatua de bronce donada por la Universidad San Sebastián al Arzobispado de Santiago.
La obra, diseñada y construida por el destacado escultor nacional Daniel Cordero, recibió la bendición del Cardenal Ezzati en el lugar que se ha dispuesto como un homenaje del pueblo chileno a uno de los líderes católicos más relevantes de la historia.
Al comenzar la ceremonia, Monseñor Ezzati destacó que “la figura de San Juan Pablo II es una semilla, que baja al suelo de este sector que ha sido probado por tanto dolor y abandono. Hoy día aquí el Papa viene para quedarse con ustedes, para ser una semilla de justicia, fraternidad y paz, que haga fructificar una comunidad donde todos se puedan sentir de verdad hermanos y hermanas y puedan compartir la dignidad de hijos de Dios que nos ha sido regalada en la Pascua del Señor”.
En representación del Arzobispado de Santiago, el Cardenal Ezzati agradeció a toda la comunidad y a las autoridades de la comuna, así como a los representantes de la Universidad San Sebastián que materializaron la donación de la estatua erigida en bronce y orientada hacia el Vaticano y hacia la ciudad de Cracovia, Polonia.
“Este es el homenaje de Chile al Papa que nos visitó, al Papa que trabajó por la paz en nuestro país, al Papa que nos dijo que el amor es más fuerte, que los pobres no pueden esperar más, al Papa que nos ha indicado a Jesús como el camino de la vida, de la verdad, del gozo. Conversé con el Papa Francisco, a quien esperamos en Bajos de Mena, porque allí un predecesor suyo ha querido quedarse en el corazón de la gente”, reveló Monseñor Ezzati.
Dr. Ricardo Riesco, rector de la Universidad San Sebastián, afirmó que “me parece impresionante la alegría de la gente, para la Universidad es un gran honor poder haber realizado este gesto. Estoy seguro que esto traerá bondad y bien para todos los que participamos y recibimos esta gran iniciativa. Esto tiene que ver con la inspiración cristiana de nuestra Universidad, en la misericordia y en la preocupación por el prójimo. Esto es un impulso también para dar a conocer este carácter de nuestra institución, estamos muy felices”.
Daniel Cordero, escultor de la obra, afirmó que “esto significa el fin de un proceso largo, que partió con la única intención de rendir homenaje al Papa que evitó la guerra entre Chile y Argentina. Este era el gran homenaje que laUniversidad San Sebastián quiso hacer en nombre del país por esa gran acción. Que se realice en el minuto de su canonización, amarra muchas cosas. Me impresiona como lo valora la gente, ellos sienten que se les ha traído algo maravilloso, se llena de tanto sentido este homenaje y que sea en este lugar”.
En el año 2009, la USS se propuso construir una escultura de S.S. Juan Pablo II para donarla a la ciudad de Santiago, con el objeto de perpetuar la memoria y la veneración de quien fuera uno de los Pontífices Católicos más relevantes de la historia. El financiamiento de la obra fue posible gracias al aporte de un grupo de familias vinculadas a la Universidad: la familia Navarro-Betteley, la familia Cordero-Echeverría, la familia Pivcevic-González y la familia Soriano-Zabala.
La estatua de San Juan Pablo II tiene una altura de 13 metros y pesa seis toneladas, y estará alojada en el nuevo parque que lleva su nombre en el sector de Bajos de Mena. Estas nuevas áreas verdes tienen más de 20 hectáreas de extensión y cuentan con ciclovías, senderos, canchas de futbolito, multicancha y una explanada para eventos culturales, entre otros servicios.