El reconocido académico e investigador Carlos Hernández se sumó a la Facultad de Ingeniería, Arquitectura y Diseño para apoyar e incentivar el trabajo en torno a los beneficios y retos que conlleva la Inteligencia Artificial en el siglo XXI. “Es un desafío gigante”, comenta desde Estados Unidos.

Su currículum no deja espacio a dudas. Ingeniero Civil Informático, Doctor en Ciencia de la Computación y presidente de la Sociedad Chilena de Ciencia de la Computación, Carlos Hernández es reconocido como uno de los mayores investigadores de Inteligencia Artificial en Chile, y hoy es parte de la U. San Sebastián.
“Estoy interesado en la resolución de problemas a través sistemas inteligentes que operan entornos dinámicos, de tiempo real o combinatorios que optimizan uno o múltiples objetivos. Las aplicaciones de mi investigación incluyen robótica autónoma, videojuegos, bodegas automatizadas, logística y transporte, entre otras áreas”, explica el académico, quien se sumó a la Facultad de Ingeniería, Arquitectura y Diseño.
“Es un gran desafío”, precisa. “Estamos partiendo y queremos trabajar en la formación de equipos, en lograr una masa crítica interna, en establecer un núcleo de acción que potencie una política de Inteligencia Artificial, tanto a nivel de investigación como de vinculación con el medio”, adelanta. Y los caminos para llevar a cabo estas tareas son cada vez más sólidos.
Hernández es parte del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) e incluyó a la Universidad San Sebastián como uno de los planteles relacionadas con el organismo. “Como parte de la alianza, sería interesante potenciar la docencia, los postgrados y generar proyectos que permitan mejorar la sociedad”, agrega.
Entre la gama de trofeos que atesora, Hernández recibió este año -a su juicio- el “mayor reconocimiento” de su carrera. Se trata del AAAI-22 Distinguished Paper Award por su artículo Subset approximation of Pareto Regions with Bi-objective A, el que logró destacar entre más de 9 mil textos a nivel planetario.
La distinción fue entregada en la Thirty-Sixth AAAI Conference on Artificial Intelligence, evento organizado por la Association for the Advancement of Artificial Intelligence (AAAI), una de las principales entidades en el área de investigación, conocimiento y desarrollo de la AI.
“La idea nació en 2019, mientras estaba en una conferencia, pensando en el transporte de sustancias peligrosas en un entorno urbano. Muchas veces se opta por trayectos de bajo costo, pero que podrían provocar un gran desastre, afectando a muchas personas, de haber algún accidente”, detalla.
“La propuesta, entonces, es minimizar costo y riesgo. Desarrollar nuevos algoritmos que resuelva esta dualidad de mejor manera. Lo que antes demoraba una hora, ahora tarda dos segundos con nuestros nuevos métodos. Se trata de desarrollar un método más eficiente y optimizar al máximo los recursos cuando tenemos más de un objetivo en mente”, puntualiza Hernández, quien permanecerá hasta septiembre en Estados Unidos para ahondar en esta investigación en la University of Southern California.