La distribución de cajas de alimentos requiere una planificación sin precedentes, que considera altos volúmenes de productos y la necesidad de actuar con rapidez en el abastecimiento.
La entrega de 2,5 millones de canastas de alimentos, que anunció el Presidente Piñera, ha generado grandes expectativas. Para poder materializar esta idea, se requiere una planificación logística sin precedentes, ya que considera altos volúmenes de productos y la necesidad de actuar con rapidez en el abastecimiento, packing y posteriormente distribución.

La realización de un plan piloto en comunas del Gran Santiago y en sectores de Arica, Antofagasta, La Araucanía, Magallanes y Biobío van en la dirección correcta, pero veo con alta preocupación un elemento que es fundamental para el éxito de este plan: la integración con los actores relevantes. Aprendizajes de este tipo se han obtenido en experiencias previas de catástrofe, como el terremoto de 2010, y deben ser considerados.
Por lo mismo, la distribución a los hogares va a requerir una alta coordinación con la totalidad de los alcaldes y las juntas de vecinos, con responsabilidades claras de cada actor. En caso contrario, el plan está destinado a fracasar.
Federico Casanello Frisius
Decano Facultad de Ingeniería y Tecnología
Universidad San Sebastián