
La formación clínica en Medicina constituye un momento decisivo en el itinerario de los futuros profesionales de la salud. Implica asumir responsabilidades progresivas, integrar conocimientos adquiridos en etapas previas y establecer los primeros vínculos con pacientes reales. Su relevancia creciente exige estrategias pedagógicas renovadas, capaces de proporcionar a académicos y estudiantes herramientas sólidas para un desempeño competente en entornos clínicos complejos.
En este escenario, la Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián (USS) ha impulsado un proceso sistemático de innovación y mejora continua, donde CLINICUSS —modelo liderado y diseñado por El Dr. Álvaro Herrera— redefine los componentes esenciales de la docencia clínica en la USS.
“Su propósito es asegurar que cada estudiante, independientemente de la sede o del campo clínico donde se forme, acceda a experiencias de aprendizaje equivalentes, de alta calidad y alineadas con los estándares contemporáneos de la educación médica”, comenta Herrera. “El proyecto integra una nueva política curricular, un programa de formación docente especializado, materiales estandarizados e inclusivos y una estructura académica que favorece el aprendizaje activo y el razonamiento clínico”.
Además, se articula con el sistema de ayudantías de la Escuela de Medicina —incluyendo ayudantías docentes y el proyecto RAÍCES—, donde estudiantes y académicos co-construyen investigación educativa, materiales y recursos que fortalecen la docencia clínica. Esta integración amplifica el alcance del modelo y consolida una dinámica formativa coherente, colaborativa y orientada a la excelencia.
El liderazgo institucional en esta área se refleja también en la magnitud y complejidad del desafío formativo. De acuerdo con datos del Servicio de Información de Educación Superior (SIES), la carrera de Medicina de la USS cuenta con la matrícula más alta del país, con 2.713 estudiantes. Este contexto demanda modelos educativos robustos, consistentes y capaces de asegurar calidad formativa en múltiples sedes y campos clínicos.
En este sentido, CLINICUSS constituye una respuesta estratégica que ha sido reconocida a nivel nacional. El proyecto obtuvo el primer lugar en el Fondo de Desarrollo Institucional del Ministerio de Educación, alcanzando el puntaje más alto entre todas las universidades privadas no tradicionales.
Para el Dr. Herrera, “este resultado refleja la consistencia del trabajo institucional en torno a la actualización curricular, la profesionalización de la docencia clínica, el desarrollo de ayudantías académicas y el impulso de proyectos como RAÍCES, que han fortalecido una cultura de mejora continua e innovación educativa”.