Actuar por los humedales es actuar por la humanidad

Desde 1997, cada 2 de febrero se conmemora el ‘‘Día Mundial de los Humedales”, una celebración que busca concientizar sobre la vital importancia de estos ecosistemas para la vida humana y el planeta.

Los humedales se caracterizan por ser ecosistemas que se manifiestan en zonas de transición que conectan un cuerpo de agua, que puede ser intermitente o permanente, con la superficie terrestre. El año 1971, la convención internacional RAMSAR reconoció a los humedales como ecosistemas esenciales, ya que albergan una gran diversidad de especies y entregan importantes servicios ecosistémicos, como el almacenamiento de carbono y regulación del agua y clima.

Pese a su importancia, los humedales son uno de los ecosistemas más amenazados de nuestro planeta, experimentando una pérdida de un 70% durante el último siglo producto de las actividades humanas. Debido a su geografía y clima, Chile alberga una gran diversidad de humedales los cuales abarcan 5.6 millones de hectáreas que representa un 7,3% del territorio nacional.

¿Están en riesgo estos ecosistemas?

En Chile solo 220.000 hectáreas de humedales se encuentran protegidas, lo que representa apenas un 3,9% del total de humedales en el país. Para Ariel Valdés, académico y director del Magíster en Gestión Ambiental de la Universidad San Sebastián, ‘‘las áreas protegidas en Chile están mal distribuidas, concentrándose principalmente en el extremo sur del país. El problema es que la zona centro es un hotspot de biodiversidad, gran parte de las especies endémicas del país se concentran en esa zona, sin embargo, al estar altamente poblada ha sido la que menos se ha protegido’’.

En esa línea, la principal amenaza de los humedales es la acción e intervención humana, incrementando la probabilidad de contaminación, riesgo de urbanización, transformación del hábitat o cambios en el uso de suelo y demanda hídrica.

Si bien la Ley de Humedales Urbanos ha generado un avance importante en esta materia, aún tenemos algunos tipos de humedales escasamente representados en nuestro Sistema Nacional de Áreas Protegidas como los salares y bofedales en el altiplano o las turberas pulvinadas y hualves en el extremo sur del país.  ‘‘Uno de los principales desafíos es mantener un inventario humedales actualizado que no solo determine su ubicación y extensión, sino que también reconozca su estado y principales amenazas. Esto permitirá identificar dónde están los retos en temas de conservación e invertir adecuadamente los recursos’’, agrega el académico.

Compromiso para proteger los humedales

Considerando estos retos en materia de conservación, Valdés lidera un proyecto de investigación en la Universidad San Sebastián para el estudio y cuidado del humedal Batuco. ‘‘El objetivo de este estudio es conocer los factores que regulan el balance hídrico del humedal y como sus cambios afectan la vegetación y diversidad de especies”, agregó. Este tema es de importancia local debido a la presión inmobiliaria y la escasez hídrica que experimenta la zona.

Dicho esto, el humedal Batuco abarca una superficie de 11.000 hectáreas, sin embargo, apenas 274 hectáreas se encuentran protegidas bajo la figura de Santuario de la Naturaleza. “Junto a la Fundación ‘Batuco Sustentable’ y la Municipalidad de Lampa estamos trabajando en generar una estrategia para la gestión del humedal con base científica’’, finalizó.

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