Fernando Chuecas: Médico y trompetista

16 de mayo de 2022

Miles Davis, John Coltrane y Charlie Parker son algunos de los músicos inspiradores que llevaron al vicedecano de Medicina y Ciencia, Fernando Chuecas, a involucrarse en el mundo del jazz y el sonido de los metales. También lo impulsó la tradición familiar, dado que su abuelo y tío son artistas musicales. En esta entrevista nos relata cómo se enamoró de este instrumento y qué paralelos ve entre la música y el ejercicio de la medicina.

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Fernando Chuecas Saldías es médico, especialista en Medicina Interna, Hematología y Oncología y vicedecano de Medicina y Ciencia de la U. San Sebastián. Desde pequeño siente una atracción especial por el jazz y su instrumento insigne, la trompeta. No sólo por la música que escuchaba por la radio, sino porque en su familia este estilo musical siempre estuvo presente. Su abuelo era trompetista y clarinetista, además de profesor de música, y su tío saxofonista.

El Dr. Fernando Chuecas siguió la tradición familiar, tras heredar la trompeta de su abuelo. Hoy trata de mantener esta afición entre el aula, los estudios y deberes como vicedecano.

- ¿Cuándo comenzó su interés por la música?

Creo que a toda persona le interesa o le gusta la música desde siempre, es algo relacionado con los sentimientos. Recuerdo que cuando niño escuchaba mucha música, sobre todo cuando estaba enfermo. Tuve hepatitis y estuve casi tres meses en cama, y lo único que podía hacer era escuchar música, de todo tipo.

- ¿Y cuándo se acercó a la interpretación y a la trompeta?

Siendo adolescente caí en la cuenta de que mi abuelo fue músico, trompetista, clarinetista y violinista, además de profesor de música. Y un tío, hermano de mi padre, también trompetista y saxofonista. Fue en el 2000, hace casi 20 años, cuando un tío me dijo: “Fernando, tengo la trompeta del abuelo y te la voy a pasar porque sé que ti te gusta”.

Esa trompeta debe tener fácil unos 80 años. Pero no comencé a practicar en ese momento. En realidad, no sabía nada. Así que la trompeta estuvo guardada por tres años, hasta el 2003. Entonces tenía 40 años.

- ¿Cómo fue aprender sobre el instrumento?

Empecé a practicar con la ayuda de un profesor, don Sergio Rojas, un destacado trompetista de Concepción. Él me enseñó la compleja técnica que requiere tocar la trompeta, lo más difícil es prensar los labios. Así me mantuve un tiempo, luego me relacioné con la academia de Marlon Romero donde me acogieron, muchas veces en horarios bien complejos, tocando desde las 7.30 de la mañana.

- ¿Por qué es especial la música para usted?

La música es la expresión de sentimientos y emociones. Esto es independiente de si eres hombre o mujer, viejo o joven. La melodía, la armonía, el ritmo son parte intrínseca de esta manifestación artística. Incluso tiene su lado matemático, a través del pensamiento lógico. La música es algo natural para las personas.

- ¿Qué le produce tocar la trompeta?

Es como una especie de liberación. Es también una disponibilidad a algo que uno no hace normalmente y se da cuenta de que sí puede hacer. En mi caso con mucha dedicación y la capacidad de mejorar y mantener el nivel de la técnica, que no es nada de fácil. Uno se siente muy bien al interpretar junto a otros músicos, especialmente jazz, que es lo que tocamos habitualmente.

- ¿Qué le llama la atención de interpretar jazz?

Es un trabajo de equipo. Tiene toda una estructura, dinámica y códigos, especialmente si se improvisa. Eso requiere mucha coordinación y me gusta mucho más eso que tocar como solista.

- ¿Tiene algún intérprete favorito?

Miles Davis, John Coltrane, Thelonious Monk, Charlie Parker. Ellos son los íconos del desarrollo del jazz. Pero también me gusta la música popular y folclórica, que también se presta muy bien para hacer arreglos en jazz.

- ¿Cree que su familia siga con la tradición musical?

Tengo un par de hijos que tienen más dedicación a la música. Uno se da cuenta de que pueden ir desarrollando las capacidades y es impresionante ver lo que una persona puede ir desarrollando con interés y dedicación. También tengo una hija recién titulada que le gusta el piano.