Comunicación efectiva es clave para el éxito de las empresas

24 de febrero de 2020

Se recomienda mostrar interés real por los equipos, transmitiendo que ellos son el motor principal de la organización, adoptando medidas adecuadas y concretas, que sean de real ayuda para la conciliación de la vida profesional y la vida fuera de la organización.

Comunicación efectiva es clave para el éxito de las empresas

Octubre de 2019 será recordado en la historia de Chile, un mes complejo para algunos, la instancia oportuna para sacar lo mejor y lo peor de nosotros, el mes en que las esperanzas de reconciliación se hicieron más lejanas o bien el momento oportuno para abrir el corazón más allá de la razón, volcándonos a expresar todo, intentando asimilar cual máquina toda información que recibimos, tanta que la capacidad para discernir la veracidad de ésta, en algunos momentos, se hizo compleja.

Paola Burdiles 150 x 150Desde una mirada empresarial, los hechos acaecidos tienen impacto en los colaboradores, desde aquí la comunicación es fundamental para el alcance de las metas planificadas, siendo la base en la construcción de las confianzas con los equipos.

No podemos quedar ajenos a lo que sucedió en las primeras semanas tras el estallido social, y las múltiples situaciones que se fueron dando en las empresas, donde ausentismo laboral, sensación de inseguridad, inestabilidad horaria, falta de definiciones y conversaciones abiertas y reflexivas que permitieran soltar emociones, hicieron eco en el estado emocional de las personas.

Los grandes quiebres se suscitan con la forma más que el fondo, separándonos o generando lazos potentes que vienen a consolidar las organizaciones.

Forma y fondo

Podemos establecer de manera general el significado de la comunicación como el intercambio entre dos o más personas, en ideas, conceptos, intercambio de opiniones ya sea verbales o escritas. Sabemos que todos tenemos ideas, conceptos preconcebidos o juicios respecto de un tema-situación, pero el “cómo” lo expresamos marca la aceptación o no, lo que resulta determinante ya sea para un receptor pasivo o activo. Los grandes quiebres se suscitan con la forma más que el fondo, separándonos o generando lazos potentes que vienen a consolidar las organizaciones. No es casual que existan empresas que destaquen y sean reconocidas como las mejores para trabajar en nuestro país.

Great Placeto Work, recientemente presentó, entre las empresas que cuentan con más de mil trabajadores las tres con mayor valoración: BCI, Saesa y Grupo Santander; en el segmento entre 251 y 1.000 trabajadores encontramos: DHL Express, Belcorp y DirecTV; y en el tercer bloque de empresas con menos de 250 trabajadores, aparecen entre las tres destacadas: Natura Cosméticos, Sap Chile y Mercado Libre.

Todas destacan por ser reconocidas por su clima laboral, el liderazgo y factores ligados a la producción y recursos humanos, sumado a esto, altos niveles de confianza y líderes que tienen un cumplimiento efectivo de su rol, lo que decanta en el compromiso de sus colaboradores.

Pero esto es el resultado global: las relaciones entre los equipos altamente motivados, de alto rendimiento, se basan en los efectivos canales de comunicación, la contención y la sinergia que todas las partes generan como tal. Hagamos el ejercicio en lo particular.

Existen empresas cuyos colaboradores de manera constante reparan en el cruce de información poco clara, directrices con propósito desconocido o bien equipos fracturados por la partida de un integrante, por afecciones del entorno que vienen a impactar el desempeño (dificultades familiares, socioeconómicas con sobrecarga laboral por la búsqueda de mayor ingreso, por ejemplo), abriendo paso al llamado efecto de la “doble presencia”, cuyo impacto negativo en el desarrollo del colaborador se refleja en los cuadros de estrés, afectando la calidad de vida, el desempeño laboral, la salud física y mental, lo que reduce el rendimiento y cumplimiento de objetivos de la organización, esto si no se tiene plan de contención para el equipo.

Las relaciones entre los equipos altamente motivados, de alto rendimiento, se basan en los efectivos canales de comunicación, la contención y la sinergia que todas las partes generan como tal.

Apoyo a colaboradores

Recomendable para la empresa es mostrar interés real por sus equipos, transmitiendo que ellos son el motor principal de su organización, adoptando medidas adecuadas y concretas, que sean de real ayuda para la conciliación de la vida profesional y la vida fuera de la organización. La comunicación cercana, con visión de campo, amable y sencilla, permitirá sentirse acogido y por sobre todo valorado. Eso como punto de partida.

Más allá de los compromisos por cargo, la planificación y programación, inclusive la reprogramación de tareas, alivia y mejora las relaciones, cautelando siempre que se comunique de manera efectiva y real, con el propósito de no generar inseguridades en el o la afectada, mostrando siempre que, como equipo, cada pieza cuenta.

Se debe manifestar abiertamente la flexibilidad de horarios, para compatibilizar la vida profesional según su rol en la empresa, como la propia fuera de ella. Con esto dejamos la posibilidad clara de la autonomía y las decisiones vinculadas a su rol, de ser necesario, mediar el trabajo remoto, siempre que sea una alternativa que permita un nivel de productividad efectiva.

Es importante que esto se estudie antes de su implementación, de no ser comunicado en simple y con fondo, pues las interpretaciones particulares pueden repercutir negativamente. Lo que no puede suceder es que sea un simple discurso, sino más bien que sea uno provechoso y con alto impacto positivo en el tiempo.

Es relevante la implementación de canales efectivos que permitan conseguir resultados positivos, considerando la cultura organizacional.

No perder el foco

El sentido de la comunicación y su poder en el entorno sustenta toda proyección y visión que declare la empresa. Es relevante la implementación de canales efectivos que permitan conseguir resultados positivos, considerando la cultura organizacional y los cargos estratégicos como socios clave que permitirán permear equipos para el logro de la trazabilidad declarada.

Claudio Gregoire, en su libro “Hoy puede ser un gran día” (2008), señala que “el mayor desafío de las empresas en relación con la comunicación se encuentra en el modo de transmitir a sus empleados, clientes y proveedores la importancia que se les da, cómo una compañía puede contagiar a su entorno su visión de futuro, que no es otra cosa que sus sueños y expectativas de crecimiento”.

Mientras nos mantengamos activos comunicacionalmente, entendiendo el entorno y el impacto de este en nuestros equipos, valorando el aporte de los trabajadores como el “motor” de la empresa, valorando la comunicación como un instrumento de gestión al servicio de toda planificación de cualquier organización, tendremos la sabiduría oportuna para sortear, contener o mediar situaciones que pudiesen afectar a nuestros equipos.

Paola Burdiles González
Académica de la Facultad de Ingeniería y Tecnología
Universidad San Sebastián

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