Columna: Alternativas veganas y vegetarianas al menú JUNAEB

10 de junio de 2021

“Sea cual sea la motivación para adherir a una pauta de alimentación vegetariana o vegana, se deben tener presentes dos cosas: el respeto a esta opción y el soporte y acompañamiento profesional en el proceso para evitar problemas de salud”, dice María José Mardones, académica de Nutrición de la U. San Sebastián. 

El avance al Senado del proyecto que incorpora opciones vegetarianas y veganas al menú Junaeb es un gran paso. Se trata de una iniciativa que cobra relevancia, pues cada día estas pautas alimenticias tienen más adherentes de todas las edades.

Una dieta vegetariana se define por la exclusión de carnes de todo tipo en los hábitos de alimentación de una persona, y se basa fundamentalmente en alimentos de origen vegetal como granos, verduras, legumbres, frutas, semillas y frutos secos.

Un tipo de dieta vegetariana es la opción vegana, que excluye todos los productos cárnicos, sus derivados, los lácteos, los huevos y la miel.

MJ Mardones_150x150En su implementación es clave la planificación y la asesoría de un profesional de la Nutrición, pues el consumo de proteínas y grasas puede estar disminuido, y la ingesta de carbohidratos aumentada, teniendo un impacto negativo en la salud. Asimismo, es trascendental no descuidar los nutrientes que se dejan de recibir por el cese en el consumo de productos provenientes de animales y/o sus derivados.

Quien adopte el vegetarianismo o veganismo se sebe suplementar con vitamina B12, nutriente que en su mayoría es encontrado en alimentos de origen animal. Existen variadas opciones de suplementos con esta vitamina, cuya deficiencia no es menor.

En el embarazo, la falta de este nutriente puede tener consecuencias irreversibles en el futuro hijo. Por su parte, en niños puede provocar déficit cognitivo y atrofia del cerebro y en adultos, depresión, neuropatía y enfermedad de Alzheimer. Por lo anterior, la suplementación se vuelve clave.

También hay que considerar la ingesta de proteínas, las que pueden ser en menor cantidad a la recomendada si no se incorporan las legumbres en la dieta. Otros nutrientes a los que hay que poner atención en una persona vegana son el hierro, la vitamina D, el Zinc, el Calcio y el Yodo. En el caso de este último, se debe privilegiar el consumo de sal yodada. En el caso del Calcio, algunos alimentos como frutos secos, brócoli, tofu y bebidas vegetales fortificadas, podrían ayudar a tener mejores ingestas de este nutriente.

Sea cual sea la motivación para adherir a una pauta alimenticia vegetariana o vegana, se deben tener presentes dos cosas: el respeto a estas motivaciones, por una parte, y el soporte y acompañamiento profesional en el proceso para evitar problemas de salud mayores en la población. Contar con la asesoría de especialistas será fundamental para brindar una alimentación nutritiva y consciente con el bienestar de la persona y su entorno.

María José Mardones
Nutricionista Clínica
Académica de Nutrición y Dietética U. San Sebastián