
Las enfermedades cardio metabólicas constituyen la principal causa de morbimortalidad a nivel mundial y representan un desafío prioritario para la salud pública, especialmente debido a su carácter crónico y prevenible. La evidencia científica ha demostrado que muchos de los factores de riesgo cardio metabólico se originan tempranamente en la infancia, lo que hace indispensable su detección oportuna y un abordaje precoz.
En este contexto, el Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM) “CARDIOKIDS 2: salud cardio metabólica infantil del sur de Chile”, iniciativa de la Universidad San Sebastián, sede Valdivia, surgió como una respuesta comprometida con:
En efecto, el proyecto utiliza entre la batería de evaluaciones, una prueba que mide la flexibilidad metabólica de los niños a través de una “calorimetría indirecta”, con un equipo gold estándar, “lo que constituye una gran innovación, porque permite la valoración de tasas de oxidación de sustratos energéticos conociendo el funcionamiento metabólico a nivel celular”, señaló Carolina Núñez, académica de la carrera de Kinesiología y líder del proyecto.
El objetivo de la iniciativa fue determinar el perfil cardio metabólico de los niños del sistema escolar público de la ciudad de Valdivia, beneficiando a los estudiantes mediante el análisis de sus indicadores de salud y el fomento de hábitos de vida saludable a través de una feria de salud, con la colaboración de estudiantes y académicos de las carreras de Kinesiología, Medicina y Nutrición y Dietética, explicó Núñez.
Al respecto, Valentina Barra, estudiante de Kinesiología, señaló que la experiencia fue “profundamente significativa para mi formación profesional. Si bien pude participar principalmente en la etapa final del proyecto, cuya última actividad se realizó en la Escuela España, esta actividad me permitió comprender de manera práctica la importancia de la prevención en salud cardiovascular desde edades tempranas, entendiendo que muchas de las enfermedades cardiovasculares del adulto tienen su origen en hábitos adquiridos durante la infancia y adolescencia”.
La estudiante agregó que “participar en la evaluación de niños mediante pruebas funcionales, como la medición de fuerza prensil y presión arterial, me permitió desarrollar habilidades clínicas básicas, aprender a adaptar evaluaciones al contexto pediátrico y comprender el valor del tamizaje precoz como una herramienta fundamental de salud pública. Además, el diseño e implementación de actividades físicas en establecimientos educacionales fortaleció mis competencias en educación para la salud, promoción de la actividad física y trabajo comunitario”.
Finalmente, Arturo Alvear, director de la Escuela España, uno de los establecimientos beneficiados, destacó positivamente la contribución del proyecto en los estudiantes de enseñanza básica. “Llevamos dos años participando en el proyecto, el cual ha generado una alta expectativa y participación por parte de los estudiantes, quienes siempre se muestran muy activos. Creemos que es una iniciativa bien desarrollada y estamos felices de contribuir a la formación de futuros profesionales. Esperamos seguir participando”, concluyó.
Carolina Núñez agregó que durante 2026 se espera implementar la tercera versión de esta iniciativa –que tributa al Programa Territorial Hito “Más Niñez y Adolescencia Saludable”, de VcM– con énfasis en la implementación de la nueva Ley 21.778, de 60 minutos de actividad física obligatoria en los colegios, lo cual permitirá que los resultados del proyecto contribuyan a la política pública.