Mientras en el sector público las listas de espera se han incrementado en los últimos meses y la suspensión de cirugías de los pacientes marcan un alza del 15%, el sector privado vive una incertidumbre. En este escenario, el Comité Técnico de Reforma del Sector Salud convocado por el Senado planteó una serie de recomendaciones que buscan hacerse cargo de la raíz de estos problemas.
Y, es que más allá del problema inminente que se genera a partir de los fallos judiciales en contra de las Isapres, lo que se requiere es abordar los problemas de fondo del sistema de salud. Con este objetivo en mente, el comité busca avanzar hacia un esquema transversal de salud que cumpla con los principios de seguridad social y con la cobertura universal en salud, beneficiando a los pacientes en su conjunto.
Según Carolina Velasco, miembro del comité y directora de Estudios de IPSUSS de la U. San Sebastián, el informe que acaban de entregar al poder legislativo se “hace cargo de los principales problemas que aquejan a las personas que usan el sistema de salud, que se han discutido hace largo tiempo, sin lograr acuerdo en la forma de abordarlas”. Y agrega que “a diferencia de otras oportunidades, en esta ocasión se llegó a acuerdos sustanciales respecto de cómo abordar integralmente dichos problemas y, además, acogiendo las preferencias de las personas, respecto de un sistema mixto y de mayor protección de sus derechos”.
En esa línea la propuesta de los expertos apunta a hacer realidad:
Todo esto es viable explica Patricio Fernández, ex superintendente de Salud y académico de la USS. “Algunas de estas medidas pueden implementarse de manera rápida por vía regulatoria, y otras están contenidas en proyectos de ley de reforma al sistema privado de salud que están en segundo trámite constitucional en el Senado, por tanto, si estuviera la voluntad es posible, porque además hablamos de propuestas de reformas viables y no una gran reforma estructural, porque sabemos que probablemente no esté el escenario político para avanzar en ese sentido”.
Los académicos USS e integrantes del Comité Técnico de Reforma del Sector Salud mencionan la recomendación de fortalecer el sector estatal, actualmente a cargo del grueso de la población, por una parte separando el rol rector del rol prestador que son actualmente ejercidos por la cartera de salud, dejando a los hospitales en manos de una entidad coordinadora independiente, que los administre. Ello permite, por una parte, que el MINSAL se enfoque en su rol de regulador, es decir, dictar las normas y fiscalizar su cumplimiento, abordando las necesidades de todas las personas, independiente de quién sea su asegurador o prestador y, por otra parte, que la gestión y objetivos de los hospitales no queden sujetas a la rotación de los gobiernos de turno.
Junto con lo anterior, se busca fortalecer el rol de los directores y equipo directivo de los hospitales, buscando que los nombramientos y remoción de ellos se base en sus capacidades y desempeño y, a su vez, otorgándoles más atribuciones para involucrar a todos los funcionarios en la búsqueda de una mejor gestión y entrega de servicios con calidad y oportunidad. El objetivo es que el sistema de salud sea uno que cumpla con los principios de la solidaridad social, sin discriminación, de manera que todos tengan un acceso oportuno a la atención de salud de calidad.