Buscando impactar en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del embarazo.
Conversamos con el investigador Enrique Guzmán, Doctor en Ciencias Biológicas mención Ciencias Fisiológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y actualmente docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Sebastián, cuyas líneas de investigación es prevenir la aparición de las enfermedades del embarazo, y reducir la prevalencia de estas enfermedades.

Sabemos que las diferentes enfermedades derivadas del embarazo afectan a un 40 % de las mujeres en etapa de gestación en Chile. Dentro de ellas podemos encontrar: la diabetes gestacional, la preclamsia y la restricción de crecimiento intrauterino.
El Hospital Clínico de la Universidad Católica trata 5 mil embarazos al año aproximadamente, lo que se traduce entre 3 a 5 partos por día, gran cantidad para un espacio privado. No obstante, en el sector público, esta cifra se duplica, lo cual lo transforma en un problema de salud pública. El costo asociado de un parto bordea aproximadamente los US$2.000 a nivel mundial. En Chile, depende de los centros de salud al que se asista, de las patologías que el embarazo posea y las eventuales complicaciones o anomalías que presente el parto. Por ejemplo, en el caso de diabetes gestacional, los bebés normalmente nacen con un tamaño superior al promedio, lo cual implica efectuar cesáreas para mantener el bienestar de la madre y el bebé, pero que aumenta el costo de atención. Además el bebé podría eventualmente tener problemas en el parto, sufrir trastornos de la respiración, lo que lo llevaría a utilizar incubadora por una semana como tiempo promedio. En el caso de la restricción de crecimiento intrauterino, es probable que nazca un bebé prematuro que necesite de una incubadora como promedio, uno o incluso dos meses. De esta forma, los costos se incrementan casi 10 veces más en relación a un embarazo sin patologías. Es por ello –nos explica Guzmán- que si logramos tener un diagnóstico temprano, el impacto económico sería menor, favoreciendo a la familia y a la salud pública.
Como investigadores y científicos es importante saber cuál es la base biológica de la aparición de estas patologías, señala el Dr. Guzmán. Debido a esto nos centramos en una de estas enfermedades del embarazo, como lo es la diabetes gestacional, que sirvió de base para desarrollar un proyecto FONIS y Fondecyt de iniciación, desde diferentes dimensiones, los cuales actualmente se encuentra en etapa de evaluación. Como se señaló anteriormente, el propósito de estos proyectos es centrar la atención en la diabetes gestacional, patología que actualmente se diagnostica durante la mitad del embarazo. Esto genera un dificultad, ya que recién en el cuarto o quinto mes de gestación se puede conocer la presencia de la enfermedad y comenzar un tratamiento, pero a esa altura todos los efectos metabólicos de la glucosa de la madre y de la insulina, que es la hormonas que regulan la glucosa del feto, están alteradas debido a un diagnóstico tardío.
Lo que queremos lograr con estos proyectos es determinar qué otro factor está generando la aparición de la enfermedad, señala el investigador. Para ello la literatura nos explica que existe una relación con las hormonas tiroideas. Nuestra idea es demostrar que existe una disminución en los niveles de hormonas tiroides en el primer trimestre del embarazo, lo cual se correlaciona con la aparición de una diabetes gestacional. En otras palabras, podríamos decir que si se miden los niveles de hormonas en una mujer con 13 semanas de gestación, se podría diagnosticar mediantes la cantidad de hormonas tiroideas, si se encuentra propensa a desarrollar diabetes gestacional. Esto nos alertaría para iniciar un tratamiento más oportuno sin tener que esperar hasta la semana 24 de gestación.
La otra arista de este mismo proyecto es entender cómo estas hormonas logran desarrollar la diabetes gestacional. Para esta investigación se pretende estudiar algunas proteínas que se encuentran en las células de la placenta, órgano esencial durante la gestación pues por medio de ella se relaciona al feto con la madre, y ocurre el intercambio de nutrientes y de oxígeno, entre otros; pero también es donde se asocia con la enfermedad. Este órgano es clave para poder entender las variaciones que genera esta patología.
Con este mismo foco, pero en un sentido bastante más aplicado, El Dr. Guzmán envió un proyecto FONDEF cuya finalidad es desarrollar un kit diagnóstico de patologías en el embarazo. Lo que esto busca es diagnosticar tempranamente las 3 patologías expresadas en esta instancia. Aquí utilizamos otro tipo de herramientas, que para este caso está ligado con unos metabolitos que se generan en nuestros órganos denominados MicroARN. Estos microARN salen de las células hacia el torrente sanguíneo de la madre y pueden llegar a otros órganos teniendo efectos similares a los de una hormona, entendiendo que no es una hormona sino un ácido nucleico más pequeño.
Estos estudios ya se han hecho; se sabe por ejemplo que en diabetes gestacional, en preemclampsia y en restricción de crecimiento intrauterino, cuáles microARN están aumentados y disminuidos, pero no existe un kit de diagnóstico para saber si puede existir el riesgo de tener una enfermedad, entonces la propuesta es: generar lo que se llama un micro arreglo de microARN.
¿A que hace referencia cuando habla de un micro-arreglo?
Me estoy refiriendo a una medición simultánea. Sabemos que para las diferentes patologías del embarazo existen aproximadamente 85 microARNs identificados; en un día podríamos determinar si estos microARN han ido aumentando o disminuyendo, logrando con esto tener un perfil de microARN que determine en el caso de aumento, la presencia de una diabetes gestacional.
Colaboraciones
Hace dos años junto con el Doctor Patricio Oyarzún, Coordinador de Investigación de la Universidad San Sebastián, sede de Concepción, Enrique Guzmán inició una colaboración, a través del un proyecto de Vinculación “Ciencia – Empresa”, que fue patrocinado por CONICYT regional, el cual se adjudicaron en 2015. La finalidad de este proyecto fue vincular la Universidad con la empresa agroalimentaria y utiliza nanotecnología para detectar algunos patógenos de la leche. Para ello, se utilizaron nanopartículas de oro, las cuales pueden detectar ácidos nucleicos específicos, los que generan un cambio de color para manifestar la presencia de patógenos en la leche, como sucede en el caso de la tuberculosis bovina.
Esa misma tecnología -nos explica Guzmán- es la que estamos utilizando ahora para detectar los microARN. Esto quiere decir que vamos a poder determinar cada microARN por separado en un mismo kit. De esta forma, podremos poner en práctica este proceso para el diagnóstico oportuno de las enfermedades expuestas.
Desde el punto de vista del impacto social se puede reducir la prevalencia de estas enfermedades considerando que existe un 40% de la población, que posee estas patologías durante el proceso de gestación. Si se logra reducir aproximadamente a un 20%, se estará impactando en la salud pública nacional e internacional y reduciendo el costo económico de las patologías del embarazo.