
Pese a que siete de cada diez chilenos (70%) considera que la Inteligencia Artificial (IA) es útil o muy útil, su incorporación en la vida cotidiana aún está lejos de consolidarse. Según la Encuesta Chile Nos Habla, elaborada por el Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS) y la Consultora Studio Público, un 73% de las personas declara estar familiarizado con esta tecnología.
Sin embargo, al consultar por la frecuencia de uso en el ámbito laboral, casi la mitad de los encuestados afirma que nunca (30,6%) o casi nunca (17,2%) la utiliza. En contraste, en la vida personal el porcentaje llega al 35,1%, con un 17,4% que declara no usarla nunca y un 17,6% que casi nunca lo hace.
Para Rodrigo Navia, decano de la Facultad de Ingeniería de la USS, “esto evidencia una brecha significativa entre el conocimiento y la adopción práctica de la IA. La Inteligencia Artificial representa una oportunidad extraordinaria para el desarrollo de Chile, pero su incorporación debe ir acompañada de responsabilidad, transparencia y educación. Es fundamental que las personas cuenten con las herramientas necesarias para comprenderla, utilizarla y también cuestionarla de manera informada”.
Entre los principales usos de la Inteligencia Artificial, destacan la búsqueda de información o resolución de dudas (71%), la productividad o trabajo profesional – académico (41%) y el aprendizaje personal (37%). En contraste, la orientación personal o coaching (18%) y la atención al cliente o soporte (10%) figuran entre las menos habituales.
Respecto de las herramientas de IA más conocidas o utilizadas en Chile sobresalen ChatGPT (73,8%), Gemini (Google) (60,2%) y Copilot (33,5%).
Sobre la transparencia frente a su utilización, un 46% afirma informar siempre cuando recurre a herramientas de Inteligencia Artificial y un 35% lo hace a veces, mientras solo un 18% manifiesta que nunca lo comunica.
Asimismo, un 72% considera muy relevante que las empresas transparenten su uso, y siete de cada diez personas apoyan que el Estado regule esta tecnología, aunque casi la mitad expresa poca o ninguna confianza en su capacidad para hacerlo adecuadamente.
Pese a la valoración positiva de la IA, el acceso pagado sigue siendo bajo: solo un 16,5% de los encuestados paga por herramientas de este tipo, mientras el 82% no lo hace.
La encuesta también muestra un alto interés por aprender y capacitarse en IA: 58,6% declara mucho o algo de interés en conocimientos para su vida personal y un 53,2% para su vida laboral. Además, un 70% estima importante incorporar esta temática en la educación formal desde etapas tempranas.
Entre los principales aportes que la ciudadanía atribuye a la Inteligencia Artificial destacan el ahorro de tiempo y recursos (70%), el acceso a información y educación (57%) y la reducción de errores humanos (49%). Por otro lado, los temores más mencionados apuntan a la pérdida de empleos (21%), los efectos en el aprendizaje (21%) y la desinformación o fake news (17%).
“Los resultados del estudio entregan información clave para orientar políticas públicas, estrategias empresariales y decisiones institucionales, en un contexto donde la IA avanza con gran rapidez’’, agrega Navia. Además, destaca que “el alto porcentaje de personas que no pagan por acceder a herramientas de Inteligencia Artificial da cuenta que aún existe un amplio espacio de crecimiento, adopción y desarrollo de este tipo de soluciones”.
En esa línea, Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, destacó que “el alto interés por capacitarse en Inteligencia Artificial demuestra que los chilenos reconocen su potencial transformador. Una adopción responsable de esta tecnología no solo elevará la productividad, sino que también puede transformarse en una palanca de desarrollo económico y laboral, al fortalecer las competencias del capital humano y aumentar la competitividad de las empresas”.
Revisa los resultados de la Encuesta Chile Nos Habla-Inteligencia Artificial.