USS patenta nuevo probiótico para prevenir y tratar infecciones

11 de octubre de 2022

En la búsqueda de nuevos tratamientos -de origen natural y menos invasivos-, la Universidad San Sebastián obtuvo recientemente una patente de invención para un nuevo producto probiótico.

USS-patenta-nuevo-probiótico-para-prevenir-y-tratar-infecciones

Uno de los motivos más frecuentes de consulta médica en Chile son las infecciones que afectan el tracto urinario, siendo también una de las principales causas de infección bacteriana en la infancia. Se trata de un problema común que padecen desde recién nacidos a personas mayores, con 150 millones de casos al año en el mundo y riesgo de daño renal.

En la búsqueda de nuevos tratamientos -de origen natural y menos invasivos que los tradicionales-, la Universidad San Sebastián obtuvo recientemente una patente de invención para un nuevo producto desarrollado a partir de microorganismos probióticos, útil para la prevención y tratamiento de infecciones genitourinarias.

La composición se deriva de la bacteria Lactobacillus sp y se aplica como aerosol dentro de la nariz, ya que desde la mucosa nasal entra rápidamente en el torrente sanguíneo, estimulando la inmunidad local.

Fabián Celis, jefe de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL-USS) de la Vicerrectoría de Investigación y Doctorados, señala que “no existen productos en el mercado farmacéutico chileno con estas características, lo que determina el carácter innovador de esta formulación”.

 Hacia la comercialización

La patente, concedida por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), protege la invención en Chile y Argentina durante 20 años. Fabián Celis explica que la protección en Argentina es relevante, ya que este país es uno de los mayores productores de probióticos del mundo.

Ahora, junto a las validaciones técnicas y de escalamiento industrial, el paso siguiente es interesar a los laboratorios para licenciar el producto y con ello poder producirlo, fabricarlo y comercializarlo.

En este sentido, Celis señala que la patente obtenida le otorga a la invención una base tecnológica sólida para poder entrar en el mercado de los probióticos y productos de consumo humano. “El respaldo técnico de las pruebas realizadas en el proceso de solicitud de la patente lo convierte en un producto mucho más potente”, puntualiza.

La experiencia y el “know how” adquirido permitirán, además, generar otros productos de uso terapéutico a partir de las distintas cepas de la misma bacteria y los métodos desarrollados. Entre otros, se proyecta una formulación antitumoral, un calmante para patologías del colon, e incluso un probiótico de uso agrícola.

Finalmente, Fabian Celis destaca que esta prometedora invención nace de la investigación básica. “Todo lo que pueda generar un impacto en el medio, en las empresas y en las personas, debe ser transferido”, señala, apuntando al deber de las universidades -a través de sus oficinas de transferencia y licenciamiento- de transformar resultados de investigación en beneficios para la sociedad.