Niksen: una nueva forma de descanso

21 de febrero de 2020

El concepto de Niksen plantea que para sentir un real descanso mental, debemos disponernos a un tiempo para el ocio, un tiempo libre que no tenga ningún propósito ni finalidad.

Niksen: una nueva forma de descanso

Todos esperamos con ansias el periodo de descanso después de un año laboral sentido particularmente tenso y abrumador. El tiempo de disfrute se convierte en un sueño.

Paulina SpaudoEs probable que estemos planeando qué lugar visitar o a quién invitar para compartir, y que estemos muy ocupados en pensar y planificar qué requeriremos para lograr que nuestros tiempos de vacaciones tengan todo lo que consideramos imprescindible, como guías de ruta, pasajes, revisión de auto, alimentos, libros, juegos y todos los enseres que, sabemos o nos han dicho, serán necesarios para proveernos en las vacaciones de lo preciso para aumentar el sosiego tan esperado. Y todo lo anterior implica nuevas planificaciones. Nuestra cultura nos ha preparado para estar siempre pensando o planeando acciones, incluso en nuestros periodos de descanso, en nuestros días libres.

La mayoría estamos convencidos de que debemos estar o tener nuestra mente en constante acción, porque de lo contrario podemos estar haciendo algo incorrecto o seremos “mal vistos” trasladando esta idea incluso a nuestros tiempos libres, pero, ¿qué pensaría si supiera que en la cultura holandesa se empieza a practicar, desde hace al menos un año, la idea de dejar pequeños tiempos para no hacer nada? Tiempos de 15 a 20 minutos destinados a no hacer literalmente nada. Los holandeses han acuñado el concepto de Niksen, que deriva del sustantivo niks y que significa en su traducción literal: hacer nada, nada de nada.

Esta práctica contribuye a equilibrar mente, cuerpo y espíritu, cargar las energías y devolver una agradable sensación de sentirse a gusto consigo mismo.

Sostienen que, para sentir un real descanso mental, debemos disponernos a un tiempo para el ocio, un tiempo libre que no tenga ningún propósito ni finalidad, asegurando que esta práctica contribuye a equilibrar mente, cuerpo y espíritu, cargar las energías y devolver una agradable sensación de sentirse a gusto consigo mismo.

Resulta complejo pensar que, en este mundo, donde la productividad es siempre bienvenida, pueda existir un espacio para los Niksen, dejando así detenidas tareas productivas o constantes planificaciones intercambiándolas por breves momentos de consciente desconexión, por minutos sacar el foco de los resultados para privilegiar el descanso mental lo que traerá resultados a corto y largo plazo estimulando nuestra capacidad creadora.

Considerando las últimas tendencias mundiales ligadas al real descanso, tenemos la oportunidad de realizar nuestras vacaciones como habitualmente lo hemos hecho o modificar nuestro esquema por acciones más sencillas como es la inclusión de tiempos Niksen. Se sugiere que sea por dos o tres semanas y ojalá no superar los 15 a 20 minutos cada día. Una práctica que felizmente podemos realizar en este periodo  y luego podemos mantener a lo largo de nuestras vidas, contribuyendo con ello a nuestro bienestar mental y físico.

Paulina Spaudo
Académica de la carrera de Psicología
Universidad San Sebastián

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