Emprender suele comenzar con una idea, una necesidad o una oportunidad detectada en el entorno. Sin embargo, sostener un negocio en el tiempo exige tomar decisiones, ordenar procesos, comunicar mejor la propuesta de valor y proyectar el crecimiento con herramientas concretas.
Con ese foco se desarrolló la tercera “Escuela de Emprendimiento Puerto Varas”, proyecto de Vinculación con el Medio (VcM) liderado por la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián, sede De la Patagonia, en colaboración con la Municipalidad de Puerto Varas.
El programa reunió a emprendedores de la comuna en módulos teórico-prácticos sobre:
Durante las sesiones, los participantes trabajaron junto a académicos y estudiantes de Ingeniería Comercial e Ingeniería en Administración de Empresas de la USS, aplicando los contenidos directamente a sus propios emprendimientos.
Juan Pablo Carrasco, académico VcM de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno, y líder de la iniciativa, explicó que una de las principales necesidades detectadas estuvo en la dificultad para transformar el valor de cada negocio en una propuesta clara y comunicable. Según señaló, en este perfil de emprendedores “normalmente nos encontramos con dos grandes brechas: la capitalización de la propuesta de valor y el uso de la tecnología para el desarrollo de sus emprendimientos”.
Carrasco agregó que muchos emprendedores utilizan herramientas digitales en su vida cotidiana, pero no siempre logran incorporarlas a la gestión de sus negocios. “Son usuarios activos, pero no conocen mayormente cómo incorporarlo en sus emprendimientos para mejorar productividad, eficiencia operativa y creatividad comercial”, comentó.
Para las emprendedoras participantes, el programa permitió revisar aspectos concretos de sus negocios y proyectarlos con mayor claridad. Belén Araya relató que llegó a la escuela buscando nuevas instancias de aprendizaje, convencida de que emprender requiere más que una buena idea. En su caso, uno de los aportes más relevantes estuvo en el área financiera, especialmente en la definición de precios. “El no saber cuánto debo cobrar, por ejemplo, es un error que con la escuela he logrado reparar”, sostuvo.
También destacó el uso de inteligencia artificial y marketing como herramientas útiles para adaptarse a nuevas formas de venta. “En estos días no se trata solamente de saber vender, sino también de adaptarse a las nuevas plataformas de ventas; un negocio que no se actualiza muere. Gracias a esta Escuela siento que estoy más preparada para el manejo de mi negocio”, afirmó.
Chrystal Castillo participó con un emprendimiento familiar en curso y otro que buscaba formalizar. Para ella, el programa fue una oportunidad para capacitarse y proyectar mejor sus ideas. Según comentó, el uso de IA “fue clave para la propuesta de planes de marketing y planificación para mi emprendimiento actual”, mientras que la capacitación en finanzas “me ayudó mucho a guiar mi idea de emprendimiento para poner en marcha”.
Además del trabajo con emprendedores, la iniciativa tuvo un componente formativo para los estudiantes USS, quienes acompañaron el desarrollo de ejercicios, diagnósticos y propuestas vinculadas a cada módulo.
Para Cristóbal Vera, estudiante de Ingeniería Comercial, trabajar con emprendedores de Puerto Varas fue “un reto, debido a la diferencia generacional y dudas que tenían los emprendedores”, pero también una experiencia enriquecedora, porque “no siempre tenemos la oportunidad de trabajar con Pymes”.
La articulación con la Municipalidad de Puerto Varas también fue relevante para el desarrollo de la Escuela. Carrasco valoró que esta colaboración permitió “lograr una conexión entre el mundo emprendedor real de nuestro territorio y nuestros estudiantes”, en un espacio donde los emprendedores compartieron su experiencia y los estudiantes aportaron conocimientos técnicos aplicados. Además, destacó que “el ecosistema emprendedor fue clave”, con una participación activa que dio cuenta de la confianza generada por el trabajo conjunto entre municipio y Universidad.