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Miércoles 24 Agosto 2016

Los conflictos pueden beneficiar a las organizaciones

Académico Luis Felipe Slier plantea que en la medida que los conflictos son bien conducidos en las organizaciones, facilitan la comunicación entre las personas, evitan fricciones innecesarias, promueven la responsabilidad y mejoran las relaciones humanas.

El conflicto nos rodea desde que nacemos y nos acompaña durante toda nuestra vida, ya que al definirlo como un proceso que comienza cuando una parte percibe que otra afectó o afectará algo que le interesa, nos encontramos con una situación conflictiva.

Luis-Felipe-SlierLo principal es cómo son manejados y como, a partir de ellos, somos capaces de aprender y mejorar.  Esta situación es la que se replica en las organizaciones, los conflictos están y estarán presentes en la medida que la organización existe, por lo tanto, debemos aprender a aprender de las situaciones conflictivas y por sobre todo a manejarlos y administrarlos eficientemente.

Sus orígenes al interior de una organización pueden ser múltiples y variados. Lo que se debe tener en consideración es que en la mayoría de los casos responden a condiciones del entorno y a las variables personales de cada uno de los individuos que componen una organización, entre otros factores. El conocer el origen de cada uno de los conflictos permitirá, sin duda alguna, enfrentarlos de buena manera y poder administrarlos generando un beneficio derivado de esta situación para la organización.

Catalizadores

Los conflictos bien llevados y con buenos resultados generan beneficios para las organizaciones. Así, si son abordados de manera adecuada pueden actuar como catalizadores para mejorar el desempeño de las personas y por ende el desempeño de la organización.

El conocer el origen de cada uno de los conflictos permitirá, sin duda alguna, enfrentarlos de buena manera y poder administrarlos generando un beneficio derivado de esta situación para la organización.

Los conflictos no son malos en la medida que la organización es capaz de encausarlos para aprender y beneficiarse de ellos. En las organizaciones en la medida que los conflictos son bien conducidos facilitan la comunicación entre las personas, evitan fricciones innecesarias, promueven la responsabilidad y mejoran las relaciones humanas.

Muchas veces los conflictos se producen entre distintos departamentos que buscan solucionar un problema que enfrenta la institución u organización, la situación conflictiva surge en la medida que cada departamento o unidad tiene una forma distinta de abordar la solución de este conflicto.  Cualquiera que sea la solución, ésta beneficiará a la institución o le permitirá replantearse la forma en que venía actuando, por lo tanto, si en las organizaciones no se produjeran diferencias de este tipo, habría pocos motivos para introducir cambios y la mayoría de los grupos llegarían a una situación de inactividad total.

Adecuado manejo

La aparición de conflictos al interior de una organización es producto de los valores, principios y cultura que cada persona posee o ha sido formada, por ende, es inevitable que aparezcan. Frente a eso siempre será recomendable promover los valores de cooperación, armonía y respeto de las opiniones de los demás, ya que se traducirán en acciones tendientes a minimizar los conflictos y entender lo beneficioso de, por ejemplo, una opinión diferente o una mirada distinta frente a una situación determinada.

Debemos señalar que son las actitudes, valores y estilos de las personas las determinantes para el desenlace positivo o negativo del conflicto, por lo tanto, el desafío que enfrenta un administrador es precisamente el manejo de los conflictos y como éstos son encauzados a conflictos funcionales que se traduzcan en beneficios para las personas y la organización. Estos nuevos desafíos que enfrenta la administración del siglo XXI surgen de distintos aspectos que han significado muchas veces fuente de conflicto. Se debe estar consciente que hoy los desafíos que enfrenta la administración provienen de: surgimiento de nuevas tecnologías, apertura de nuevos mercados, nuevas formas de trabajo, nuevas orientaciones personales, nuevos recursos, nuevas estructuras sociales, nuevas estructuras organizacionales,  nuevo papel del gobierno, nuevas teorías de desarrollo y nuevos ritmos.

Siempre será recomendable promover los valores de cooperación, armonía y respeto de las opiniones de los demás, ya que se traducirán en acciones tendientes a minimizar los conflictos y entender lo beneficioso de, por ejemplo, una opinión diferente o una mirada distinta frente a una situación determinada.

Así, cada conflicto debemos ser capaces de transformarlo en una oportunidad de crecimiento, innovación y desarrollo, se debe apuntar y tender a una negociación de carácter integradora, es decir, llevar a una situación en la que todos ganen. Se debe entender y conocer que el conflicto involucra de manera objetiva el mundo afectivo y cognitivo del hombre, y gana terreno además en sus proyecciones y expectativas individuales y laborales. La madurez de una organización va de la mano del grado de manejo adecuado de los conflictos en su interior.

La forma en que actúan y perciben las personas condicionan, sin duda, los niveles de conflicto, ya sean estos entre personas o entre grupos, por lo tanto, el adecuado manejo de las situaciones conflictivas (administración del conflicto) conduce a favorecer el clima organizacional y los resultados del trabajo a partir de los estilos asertivos y de cooperación que se empleen.

Luis Felipe Slier Muñoz
Director Ingeniería Comercial
Universidad San Sebastián

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