emprendedor
Noticias
Jueves 23 Junio 2016

Emprender por oportunidad pavimentará el camino hacia el desarrollo

Si bien el país exhibe un elevado número de emprendimientos, también es alta la tasa de mortalidad de estos negocios que, además, implican un bajo aporte en la productividad y competitividad nacional.

 

El emprendimiento es considerado por muchos el motor de crecimiento al crear nuevos negocios, aumentar los ingresos de las personas e intensificar la competencia. Sin embargo, según información del GEM, 2012 (Global Entrepreneurship Monitor) y del FIM (Fondo Monetario Internacional) recabada por Corfo, la relación entre actividad emprendedora y el PIB per cápita no siempre es directa y positiva. Lo que marca la diferencia en este indicador es el tipo de emprendimiento que se realiza.

Allan-Muñoz-USSPor una parte contamos con los emprendimientos por necesidad, los cuales se originan por personas que no perciben otra opción para obtener ingresos, siendo generalmente proyectos apresurados sin saber si tienen o no el potencial de mercado para generar ingresos. En la mayoría, el emprendedor está solo en el proyecto convirtiéndose en empleado de tiempo completo.

En este tipo de emprendimientos la relación del PIB per cápita es siempre negativa, mientras que la relación entre el PIB per cápita y los emprendimientos asociados a oportunidades no explotadas en el mercado, si bien es negativa en un principio, se hace positiva a medida que los países superan los US$35.000 de ingresos per cápita.

Para salir de nuestro estado se debe incentivar la creación de emprendimientos por oportunidad y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones del entorno para que fomenten las actividades basadas en el uso intensivo del conocimiento.

Tres formas de crecer

Según el modelo teórico planteado por The Global Entrepreneurship Monitor (GEM) existirían tres formas de crecer por parte de las economías: 1) en base a recursos naturales, 2) en base a eficiencia, y 3) en base a innovación.

En relación a las economías basadas en los recursos naturales, estas cumplen con los requisitos básicos para sostener el emprendimiento, sin embargo, no necesariamente facilitan la generación de negocios que creen mayor valor agregado y mayor competencia con otros mercados.

Las economías que se basan en eficiencia son aquellas que buscan los sectores donde se registran las principales economías de escala, reasignando sus recursos y compitiendo con otros países a través de menores costos de producción. Finalmente, las economías basadas en innovación son aquellas en que las actividades de investigación y desarrollo son cada vez más relevantes y los emprendimientos basados en el uso intensivo del conocimiento pasan a ser los protagonistas.

Lenta transición

Para salir de nuestro estado se debe incentivar la creación de emprendimientos por oportunidad y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones del entorno para que fomenten las actividades basadas en el uso intensivo del conocimiento. Debemos aprovechar que la intención de emprender en la población ha aumentado considerablemente. De acuerdo con el GEM, por ejemplo, mientras en 2005 el porcentaje de la población chilena con intenciones de emprender era solo de 8,7%, la cifra casi se quintuplicó en 2012, alcanzando el 43%. Sumado a un crecimiento en la misma fecha, respecto de la tasa de emprendimientos nacientes la cual se elevó de 11,1% a 23%.

Sin embargo, es importante señalar que los emprendimientos realizados en nuestro país corresponden en un alto porcentaje a emprendimientos con altas tasas de mortalidad y un bajo aporte en la productividad y competitividad nacional. No ha sido fácil la transición de emprendimientos por necesidad a emprendimientos más dinámicos, los que realmente generan un impacto positivo en todo sentido. Nuestro país ha avanzado en el diseño e implementación  de políticas públicas pro emprendimiento, pero esta tarea sigue siendo un desafío para toda nuestra sociedad y no sólo para el gobierno. Esa es la única forma de avanzar, potenciándonos y que distintos actores del ecosistema promuevan esta cultura innovadora.

 El GEM lo que sugiere para seguir avanzando, es centrarse principalmente en dos ámbitos de trabajo o mejoras para Chile. Lo primero corresponde al plano educacional, ya que los indicadores del país resultaron inferiores al promedio de las demás economías consideradas. Se aconseja abarcar la necesidad de mejorar la incorporación de la temática de emprendimiento en la educación primaria, secundaria y superior, y aumentar la cobertura de la educación a nivel terciario. El segundo desafío corresponde a infraestructura comercial y legal, la regulación de mercados, la disponibilidad de recursos financieros (capital de riesgo), la generación de redes y la transferencia de I+D.

Nuestro país ha avanzado en el diseño e implementación  de políticas públicas pro emprendimiento, pero esta tarea sigue siendo un desafío para toda nuestra sociedad y no sólo para el gobierno.

Experiencias locales

Varias de las iniciativas sugeridas se han venido desarrollando por distintos actores (públicos y/o privados), por ejemplo, gracias a un apoyo de CORFO, el año pasado se ejecutó un PAEI (Programa de Apoyo al Emprendimiento e Innovación) adjudicado por la Universidad San Sebastián, el cual consistía en un Concurso Nacional de Emprendimiento Escolar fomentando, mediante talleres y charlas de innovación, el emprendimiento en escolares de primero a cuarto medio. Este año viene la segunda versión en que podrán postular sus ideas en equipos de tres a cinco integrantes a través de la plataforma www.emprendeuss.cl y así poder ser parte de los ganadores que recibirán financiamiento y asesoría para llevar a cabo sus proyectos.

Si nos centramos exclusivamente en la Región del Biobío, este año se comenzó a implementar el Comité de Desarrollo Productivo Regional, un plan piloto de descentralización que dará mayor autonomía de gestión a Corfo y a Sercotec, para luego sumar al Fosis, lo que permitirá que estas instituciones definan políticas, líneas de acción y de financiamiento específicas para la región, distintas a las que se deciden en Santiago. Todo aquello en concordancia con las directrices emanadas del Gobierno Regional, en el contexto de las mayores atribuciones que pretende dar el Ejecutivo a los gobiernos regionales como parte de la agenda descentralizadora. Así lo manifestó el director ejecutivo del Comité, Juan Mardones Alarcón.

grafico

 

Allan Muñoz Kuhn
Jefe de Emprendimiento e Innovación
Facultad de Economía y Negocios

Universidad San Sebastián

Vea el artículo en diario Concepción